La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio ha anunciado un avance crucial en las obras de reconstrucción de los puentes de la CV-50 en Cheste. La llegada de una viga de grandes dimensiones marca el inicio de la «recta final» para que esta «infraestructura clave», gravemente dañada por las inundaciones del pasado octubre, esté «totalmente operativa» en el mes de agosto.

María José Martínez Ruzafa, directora general de Infraestructuras Viarias, destacó que la instalación de esta viga es una «intervención decisiva» para restablecer por completo la funcionalidad y seguridad de la CV-50. La pieza, de 36 metros de longitud, 190 toneladas de peso y cinco metros de ancho, tuvo que fabricarse en Sevilla debido a sus especificaciones técnicas y su traslado a Cheste ha requerido una semana de transporte especializado.
Detalles de la intervención y mejoras provisionales
La viga es fundamental para los trabajos en los tramos comprendidos entre los puntos kilométricos 74+000 y 76+200, donde se encuentran los puentes afectados por el temporal. Estas actuaciones fueron declaradas de emergencia por el Consell en noviembre de 2024, con una inversión total de 8,7 millones de euros.
Para asegurar la movilidad durante las obras, la Conselleria implementó en febrero un desvío provisional que ha «mejorado notablemente la circulación». Este desvío, concebido como un paso tipo ‘badén inundable’, cruza el barranco de Chiva y cuenta con 480 metros de longitud, dos carriles de 3,5 metros de ancho, arcenes y bermas, ofreciendo una solución «más segura y funcional que la anterior provisional».
Según Martínez Ruzafa, la llegada e instalación de esta viga representa un «hito técnico» en la reconstrucción de la CV-50, una «vía estratégica para la conectividad y vertebración del territorio» dentro del plan ‘Recuperem València’, con el que la Generalitat busca recuperar infraestructuras clave en tiempo récord.








