Lara A. Serodio, nació en Vigo y cursó sus estudios en Barcelona en la ESCAC, Escuela superior de Cine y Audiovisuales de Catalunya. Tiene un máster en Estudios Lingüísticos y Culturales de la Facultad de Filología y Comunicación de la Facultad de Barcelona. Acredita un extenso currículum como guionista, redactora y directora de distintos medios y una exitosa experiencia en proyectos editoriales. Ha escrito, además, varias novelas antes que esta. Una autora, pues, de una formación y carácter sólidos y singulares como la obra que nos ofrece.
José Carlos: Felicidades por el libro y, además, felicidades porque inauguras un nuevo sello editorial dentro de la familia Planea: la colección ‘N de novela‘. Estoy seguro de que lo habrán elegido con mucho cuidado.
Lara Serodio: Sí, muchísimas gracias. Es un orgullo y creo que estamos todos muy contentos con el lanzamiento y, como dices, eso implica también una responsabilidad que asumo.
JC: Creo que han elegido bien.
LS: Bueno, yo también lo creo.
JC: Pienso que una persona inmersa habitualmente en el mundo audiovisual, cuando escribe, cuando imagina un relato también está pensando en unas imágenes y en unos sonidos que ayuden a la narración. Debe ser un esfuerzo especial incluir todo eso en las páginas de un libro, ¿no?
LS: Sí, para mí que vengo del mundo del cine, es inevitable que haya influencia en mis obras de ese mundo. A veces, tengo la sensación de que estoy rodando, por la manera fílmica de narrar, por su estructura, y espero que el lector no sólo lea, también vea lo que sucede. Me gustaría que esto fuera uno de los elementos que lo conecta con la historia o que lo vincula con ella de manera más fácil. Y quizás, esta es una de las razones por las que mi libro ha sido elegido como la punta de lanza para iniciar este sello nuevo de Planeta, “N de novela”.
JC: Sin desvelar nada de la trama, ¿podemos decir que es la historia de una mujer de hoy, de la que vamos a conocer su vida, sus sentimientos y sus motivaciones y las consecuencias de sus decisiones?
LS: Exacto. Yo creo que es una historia muy de hoy en día y también muy verosímil. El personaje podría ser cualquiera de nosotros. No desvelamos nada con eso. La intriga, el interés surge al conocer los sentimientos de su día a día. De lo que le supone las muchas horas en el trabajo, volver a la rutina de casa, hacer la compra, preparar la cena… y al día siguiente volver a empezar.
Ves lo que ella ve, y sientes, antes de que pase en la novela, que algo va a pasar. Conoces su vida y sus motivos como si una amiga íntima te lo estuviera contando a ti. Sientes que necesitas llamarla para darle tu opinión, para advertirle. Sospechas y anticipas en muchas páginas lo que va a pasar. Estás casi seguro. Lo temes o lo deseas. Trato de que el lector se implique y debata consigo mismo sobre lo que lee.
JS: ¿Quién es, para ti, la protagonista? Una mujer bien considerada socialmente, casada con una pareja estable, con trabajo, sin grandes conflictos…
LS: Yo creo que la protagonista también sabe eso, siente que tiene toda la vida definida, que tiene un trabajo fijo en el que ya lleva muchos años y que seguirá así, que al fin y al cabo lo ha elegido ella, como la pareja con la que comparte su vida. Y que, sin embargo, le parece aburrida, estancada, lo que empieza a darle pistas al lector de que algo va a cambiar. Es la punta visible de una crisis que llega cuando necesitas vivir emociones. Sin embargo, veremos que es muy difícil tomar la decisión, aceptar que no estás bien con tu pareja, en tu trabajo, que tu vida necesita un cambio. Es muy difícil arriesgarse, lanzarse en pos de ese placer que se vislumbra de repente y que ofrece todas esas emociones que tanto necesita. Sobre todo, cuando no hay un incidente que sea el desencadenante de lo que va a pasar. Lo fácil sería intentar arreglar las cosas sin grandes cambios; renunciar a ese impulso que te induce a buscar el placer pase lo que pase; intentar ignorarlo, aunque te duela… pero hay algo que podemos anticipar sin desvelar la trama: el placer sexual tiene mucha importancia en esta historia.
JC: ¿Y tú narras de forma explícita estas relaciones?
LS: Estos sentimientos y emociones no suelen suceder con mucha frecuencia. Puede que los hayamos experimentado en el mundo de los sueños. Aquí afloran al plano de la realidad. Yo creo que es una herramienta narrativa necesaria para comprender a la protagonista. Me parece que hay que describirlo como realmente sucede para que el lector vea que es algo que le involucra con naturalidad. Reniego de los eufemismos que se utilizan para esconder el erotismo. Prefiero presentarlo tal cual, real. Que alguien te busque, te fascine, dentro de tu vida real y que al final termines teniendo sexo. Que suceda dentro de tu mundo, de tu oficina. Que se parezca a lo que has soñado, como en una película que quieres vivir.
JC: El trato de los personajes entre ellos es muy cuidadoso. O sea, realmente no sucede nada traumático, siempre es la expresión de la voluntad propia.
LS: Sí, porque creo que son dos personajes que ya vienen, digamos, heridos de casa. Antes de empezar la relación, la protagonista se encuentra ya en esta situación de estancamiento, una crisis que el lector ya conoce. Esos son los motivos de ella. Alexis, el protagonista masculino transita desde otros episodios que el lector conocerá también. Sin que podamos decir mucho más, es algo que ellos desean.
JC: Encuentran en el sexo lo que les faltaba en sus vidas, pero sucede algo que no tenían previsto. ¿Hasta dónde puedes contar a los que aún no han leído la novela?
LS: Exacto. Yo creo que todo tipo de placer, cuando es muy intenso acaba entrando en el terreno de la adicción. Aunque no compartas nada con el otro, ni vida, ni profesión, ni proyectos, ni otras aficiones, tan sólo sexo. Así, los lectores descubrirán sorprendidos un mundo imprevisto con sólo compartir algo tan físico como el sexo
JC: Aunque hay personaje masculino y femenino, parece que te centras más en la mujer. Una mujer heterosexual sin conflictos económicos, sociales ni laborales. ¿Por qué?
LS: No es que me olvide de las minorías y sus anhelos, sé que he querido centrarme en una relación que pueda suceder a la mayoría de los lectores. Esto ya se ha tratado en otras ocasiones, he querido hacer un guiño a Emma Bobary, el personaje de Flaubert, e imaginar cómo sería su historia hoy. Porque la mujer de hoy aún participa de la frustración y el estancamiento que ya se vivía hace siglos.
JC: Hay una realidad psicológica que analizas de forma muy brillante en tu novela. Algo que hasta ahora no había encontrado con tanta lucidez.
LS: He procurado estructurar la novela como el relato de alguien a quien conocemos con todas sus intimidades y motivaciones. Los protagonistas viven lo que otros sólo hemos vivido en el mundo de los sueños. Pero por muy sincero, por muy íntimo que sea el relato, nunca llegas a conocer a alguien del todo. La protagonista conserva esa capacidad escondida de sorprenderte de hacer lo imprevisto. Así que cuando el lector vaya conociendo todo lo que pasa, le surgirá una duda, una inquietud, hasta cierta ansiedad que se formula con esta pregunta ¿Cómo se sobrevive a los sueños?
Eso tendrán que encontrarlo en el desenlace de la novela.
La editorial
El sello editorial ‘NdeNovela‘ nace dentro del grupo de editoriales que se cobijan bajo la marca de Editorial Planeta, con la vocación de seleccionar obras singulares por su temática, su estilo, la personalidad de sus autores o la enorme valentía con la que se enfrentan a retos especiales. Ninguna de las obras que serán seleccionadas por sus editores dejarán indiferentes a sus lectores a los que llevarán más allá del límite de lo esperado en otras obras literarias. Así, los lectores encontrarán novelas apasionantes y bien escritas que, además, se internan en territorios desconocidos hasta ahora, tal vez prohibidos, y con episodios impactantes y no exentos de polémica. La Literatura siempre alberga el germen de la revolución porque sus argumentos son sutiles, emocionales y directos al corazón, sin pasar por el filtro de la razón y lo correcto. Por eso, los libros son tan odiados por los esclavistas de conciencias. Cada obra de “NdeNovela” dinamita una columna diferente de los prejuicios sociales.
La obra
La Piel Infiel, de Lara A. Serodio, editada por NdeNovela, con 384 páginas.
La mera narración de la vida de una mujer actual, casada, con trabajo y sin preocupaciones o conflictos especialmente graves se convierte en un relato lleno de interés bajo la pluma de Lara A. Serodio. Simplemente, asistir al día a día de la protagonista ya engancha al lector a seguir una página tras otra. Por eso, cuando ella, que ya ha despertado nuestra simpatía, se interna en una aventura inquietante, los lectores se ponen en guardia ante lo desconocido. Lo que pasa a continuación con su vida les pasa también a todos los que sobrevuelan sus páginas con la lectura. Ese es el secreto sorprendente y nunca desvelado de una obra literaria: hacernos vivir otra vida.
No desvelo ninguna peripecia esencial de la obra si comento que la aventura de nuestra protagonista se interna en el territorio de la infidelidad conyugal. Puede parecer que hoy tal comportamiento no resulta novedoso y mucho menos leitmotiv para una obra literaria hoy. Ya en el siglo XIX Gutave Flaubert en su Madame Bobary exploraba esta experiencia vital en un clásico excelente. Y tras él, muchos más han escrito novelas, guiones cinematográficos, etc…
¿Qué hace tan especial la obra para que el nuevo sello de Planeta la seleccione? Lara A. Serodio descubre el corazón, los sentimientos y las sensaciones más íntimas de nuestra protagonista. Nos hace sentir su incertidumbre, sus dudas, su dolor, su deseo y su placer, intensamente. No obstante, la descripción de las escenas de sexo no son un objetivo de la narración, sino el instrumento para hacernos comprender el conflicto emocional, el temor a las consecuencias casi inevitables de lo que le sucede y el miedo a ser descubierta abruptamente en un laberinto del que no puede salir.
Ninguno somos ajeno a este conflicto. La experiencia, la tentación o el futuro nos harán enfrentarnos a estos sentimientos.
No sólo hablamos aquí de la naturaleza del sexo, ni del matrimonio, ni de la lealtad, ni de la estructura social de la familia, ni de la libertad de la mujer, ni de derechos o compromisos, no, estamos hablando sobre todo del corazón.









