Desde el inicio de la pandemia, las instituciones de la Comunidad Valenciana han suspendido de manera unilateral los contratos destinados a eventos del sector del espectáculo, en una decisión que además no ha ido acompañada de indemnización alguna.
Esta situación ha abocado ya al cierre de más del 30% de sus integrantes, un número que podría doblarse de continuar la actual política.
Esta industria genera más puestos de trabajo conjuntamente que gremios como artistas falleros, floristas, indumentaristas o pirotécnicos, quienes sí han recibido ayuda pública para sobrellevar las pérdidas hasta la vuelta a una cierta normalidad.
A lo largo de 2020, aun en los momentos donde se levantó el Estado de Alarma y se permitieron otro tipo de espectáculos adaptados a las normas de seguridad vigentes, no se han reanudado los acuerdos establecidos previamente.
Asimismo, la previsión para 2021 sigue siendo poco halagüeña, puesto que la mayoría de Ayuntamientos y comisiones continuan sin la intención de contratar este tipo de eventos de cara a la próxima temporada.
La situación contrasta con comunidades como Galicia o Castilla-León, donde se ha reconocido y rescatado al sector inyectándoles recursos económicos para que las empresas puedan sobrevivir y mantener puestos de trabajo.
En caso de no recibir respuesta institucional, la ASOES CV comenzará a partir del 21 de diciembre una serie de concertaciones periódicas frente el Palau de la Generalitat.
Asimismo, también se encuentra sobre la mesa la posibilidad de denunciar por vía judicial todos los contratos que se suspendieron de forma unilateral por parte de ayuntamientos y entidades festivas solicitando la indemnización pertinente por los mismos.








