Se cumplen hoy 26 años del cobarde asesinato, a manos de ETA, de Manuel Broseta en plena avenida de Blasco Ibáñez. Esta mañana era el momento de reforzar el acuerdo unánime de una sociedad, la valenciana, contra el terrorismo de cualquier tipo, y de recordar a un hombre, un catedrático, un político, que luchó por la libertad, por la convivencia, por la Democracia.

Así lo entendía el president de la Generalitat, Ximo Puig, que ha participado en el homenaje a Manuel Broseta y junto con familiares del profesor, miembros de la Fundación Manuel Broseta y diversas personalidades políticas, depositaba flores en el Parterre Manuel Broseta de la Avenida Blasco Ibáñez, en recuerdo del catedrático y abogado valenciano.
Sin embargo, desavenencias de Compromís con la entrega del premio que la Fundación Manuel Broseta ha otorgado a la Societat Civil Catalana «por su defensa de la unidad de España y la Constitución» ha hecho que la formación naranja dejara solo a Puig no sólo en el acto de entrega de dicho galardón, sino también en la ofrenda floral al fallecido político valenciano.

La polémica, a pesar de repetir el President hoy que no hay tensión en el Govern, ha ido a más cuando a las declaraciones del pasado viernes de Enric Nomdedéu, de Compromís, afeando al President el gesto al considerar su presencia en estos actos como «un error no forzado», se han añadido las de su compañera de partido Águeda Micó, que ha abundado en la misma dirección y lo ha calificado de «error que no nos representa».
Ha tenido que ser Mónica Oltra, la jefa de filas de la formación naranja, la que quitara hierro al asunto al señalar que se trata del acto de una «entidad privada» y en este sentido sabe «que se ha hecho en los últimos años» pero no representa al Consell, aunque, que ella sepa, «no hay ningún miembro del Consell que haya hecho ningún reproche a Puig».








