La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha comenzado a retirar las más de 8.300 toneladas de residuos acumulados en las instalaciones de la antigua fábrica Remag en Sollana. EL objetivo, dejar limpia la parcela para favorecer la gestión adecuada de desechos y la prevención de incendios.
La fábrica, que se dedicaba a gestionar residuos de madera, acabó almacenando residuos de todo tipo y, abandonada desde que se declarara en concurso de acreedores en 2014, ha sufrido sendos incendios el pasado año 2018.
De hecho, desde el incendio de junio y especialmente tras el incendio sufrido en diciembre de 2018, se trasladó parte de los residuos a una parcela privada cercana, para poder llevar a cabo los trabajos de extinción del fuego.
Mireia Mollá, consellera de Agricultura y Transición Ecológica, ha señalado que la actuación ahora aprobada se enmarca en el Plan Autonómico de Sellado de Vertederos y en el Plan Integral de Residuos, «que forman parte de los objetivos de la Administración autonómica para este semestre» y ha avanzado que la retirada abre la puerta a plantear los posibles usos futuros de la zona.
Los trabajos tienen un coste estimado de 868.272,51 euros de los que 750.000 serán financiados con cargo al fondo de contingencia autonómico 2019 y el resto con fondos de la Dirección General de Residuos.








