Las campanas de la iglesia de Santa Catalina, que habían sido traídas a Valencia desde Londres entre júbilo y fiestas en 1729, enmudecieron definitivamente a lo largo del siglo XX, corriendo cada una de ellas distinta suerte.
La mayor, dedicada a Santa Catalina y denominada vulgarmente “La Charra”, por su forma de tinaja invertida, de peso 38 quintales, equivalentes a unos 1.750 kilos, según el cronista Fray Tomás Güell, fue destruida en 1.915 tras su traslado a la nueva parroquia de San Agustín, administrativamente constituida en 1902. Sin leyes de la época que protegiesen el patrimonio, tanto inmueble como mueble, fue refundida en tres campanas nuevas y de menor tamaño, acorde con las necesidades del nuevo templo de destino.
El resto de campanas inglesas fueron destruidas entre 1936 -las trasladadas a San Agustín- y 1967, aquellas trasladadas a San Martín.
Pero ahora, los Mestres Campaners de Valencia están dispuestos a devolverle a la torre de Santa Catalina su antiguo esplendor, reproduciendo fielmente las campanas perdidas.
La primera réplica de las campanas originales, la más pequeña de las seis campanas originales que se pretende recuperar, conocida como “el Peret”, se consiguió gracias a una campaña de suscripción popular, y fue llevada al templo en noviembre de 2019, siendo bendecida el año pasado en su fiesta titular.
La campaña de suscripción popular para la recuperación de las campanas de la iglesia de santa Catalina sigue activa a día de hoy, y se puede consultar en la página web mestrescampaners.com. Igualmente, la suscripción popular sigue abierta para costear las cinco campanas restantes y se pueden realizar aportaciones en el número de cuenta ES92 0075 0827 9006 0605 0224 del Banco Santander bajo el concepto “Donativo para las campanas de Santa Catalina”.
Estaba previsto que se pudiera mandar fundir la segunda “campana luterana”, la conocida como “santa Margarita”, gracias a una donación particular, pero ésta finalmente no se produjo. Por otro lado, la directora general de Cultura de la Generalitat Valenciana, Carmen Amoraga, se tomó interés en el tema contactando con Vicent Mesa, el fundador de Mestres Campaners, pero la iniciativa por parte del Consell se quedó también en agua de borrajas pasado un tiempo.
En este orden de cosas, los campaneros siguen firmes en recuperar para Santa Catalina y para Valencia este auténtico tesoro cultural y patrimonial valenciano y por ello han recurrido a la asociación Hispania Nostra con el fin de poner en marcha una campaña de micromecenazgo que les permita continuar con las restantes piezas.
No lo tienen fácil: se han puesto un objetivo mínimo de 15.000€ y uno óptimo de 60.000€, que sería lo que les permitiría recuperar La Catalina, la más grande de las campanas que se perdieron. Y no hay mucho tiempo: el plazo que se han marcado es hasta el próximo 8 de abril.
La campaña se puede visitar en https://crowdfunding.hispanianostra.org/.
Existe un buen estímulo para colaborar: las donaciones tienen una desgravación de hasta un 80% en los primeros 150€ (es decir, Hacienda devolvería 120€ en la siguiente Declaración de la Renta). Por lo tanto, donar 150€ nos “costaría” realmente 30€. Además, según la cantidad aportada,
Mestres campaners invita a los donantes desde a una exposición sobre el lenguaje de las campanas hasta una exhibición en directo del toque manual.









