El termostato refrigerante de nuestro vehículo tiene una gran importancia en la usabilidad del mismo. Si bien es cierto que no se trata de un elemento conocido por todos los conductores, la realidad es que su importancia es tal que es necesario tener algunas nociones básicas al respecto.
La temperatura del motor de nuestro vehículo se controla mediante un líquido refrigerante y un termostato que es el encargado de medir la temperatura del mismo. En el momento en el que nuestro motor alcanza una temperatura que puede llegar a comprometer nuestra seguridad, este líquido es el que permite poder bajar los grados de más del vehículo en cuestión. Por tanto, el objetivo principal con el que cuenta es el de regular la temperatura del motor. Y, por medio del radiador, controlar el sobrecalentamiento al que nos encontramos expuestos.
La ilustración del termostato está tomada del sitio web recambioscoches.es
¿Cuáles son los fallos del termostato del refrigerante?
- Una de las principales señales de alarma que nos pueden indicar que nuestro termostato está fallando es una lectura del indicador demasiado alta o constantemente baja. Normalmente, el termostato suele demorarse hasta 30 minutos en poder medir de manera correcta la temperatura de nuestro motor. En el caso de que se demore en el tiempo, deberemos tomar una solución al respecto.
- Otro de los aspectos más importantes que debemos vigilar es todo aquello que guarda una relación directa con el sobrecalentamiento del motor. Es posible que nuestro termostato no funcione de manera correcta cuando nuestro motor se calienta por encima de la temperatura que debería.
- Ruidos extraños: Si notamos una serie de ruidos especialmente extraños en el funcionamiento de nuestro vehículo, con total seguridad que sea el termostato el que no está funcionando de manera correcta. Teniendo que acudir a nuestro taller de confianza en el menor tiempo posible para poder conocer el alcance de la avería.
- En último lugar, no podemos olvidar todo lo que tiene relación con los niveles de refrigerante. En este caso, es uno de los indicador más comunes que indican que nuestro termostato no está funcionando como debería.
¿Cuáles son las causas de los fallos del termostato del refrigerante?
En la mayoría de los casos, la causa más común de que el termostato no se encuentra funcionando como debería la encontramos en la situación de que tenga un pistón atascado. Además, también existen otras causas como la corrosión o la posibilidad de que un objeto extraño se haya ubicado en el sistema de funcionamiento del termostato en cuestión.
No podemos olvidar tampoco que a medida que a medida que nuestro vehículo va cumpliendo años y recorriendo kilómetros, el propio uso del mismo también puede comprometer el funcionamiento del termostato en cuestión.
¿Cómo puedo sustituir mi termostato de refrigerante?
- Debemos localizar el termostato en cuestión.
- Colocar un recipiente justo debajo de la zona de trabajo para asegurar la higiene.
- Además, tenemos que retirar la manguera y la abrazadera.
- Quitar las tuercas y los tornillos de manera adecuada.
- Colocar el nuevo termostato.
- Colocar de nuevo la manguera y la abrazadera.
- Reemplazar el refrigerante para evitar cualquier posible fallo derivado del mismo.








