Seguimos con nuestra serie de entrevistas por el mundo fallero y nos detenemos a orillas del Mediterráneo, en el Grao de Valencia, más concretamente en la Falla Isaac Peral-Méndez Núñez, del sector Canyamelar-Grau-Nazaret, e integrada en la Federació Agrupació Falles del Marítim. Hoy nos toca conocer más de cerca a su Fallera Mayor, Rocío García.
Noticias CV.- Hola, preséntate tu misma, dinos cómo te llamas que edad tienes y si trabajas o estudias.
Rocío García.- Hola, mi nombre es Rocío García, tengo 19 años y estudio en la Universidad Católica de Valencia el doble grado de Educación Infantil y Primaria.
NCV.- ¿Quién te inculcó el mundo fallero en la sangre?
RG.- Pues he de reconocer que cuando era pequeña, no era muy partícipe de formar parte de una comisión. Pero una vez que se apuntó mi primo y vi que era algo que me gustaba decidí que era el momento de pasar a formar parte de una falla.
NCV.- ¿A qué edad te apuntaste o te apuntaron en la falla? ¿Y quien te apuntó?
RG.- Soy fallera desde que tengo 6 años, y como bien he explicado en la pregunta anterior, después de que mi primo pasase a formar parte de la que hoy en día es mi comisión y vi que era algo que disfrutaba y que sin ser fallera ya tenía amigas y todo. Creo que fue una de las mejores decisiones que tomé junto con mis padres, y me ha llegado hasta donde estoy hoy en día, siendo la máxima representante de mi falla.
NCV.- ¿A parte de la falla que perteneces, has estado en otra falla?
RG.- No, únicamente he formado parte de la falla de la que soy ahora.
NCV.- ¿Has tenido que realizar algún sacrificio para cumplir este sueño?
RG.- No, la verdad que tanto mis estudios como el mundo de las fallas y otros tantos extras en los que formo parte como ser educadora júnior, son cosas que compagino bastante bien y que intento dedicarles el mismo tiempo. Aunque claramente a este gran sueño que estoy viviendo tiendo a dedicarle un poco más, sobre todo los fines de semana.
NCV.- ¿Has tenido algún cargo directivo en tu falla?
RG.- Sí, este año formo parte del cargo de juveniles.
NCV.- ¿Qué momentos recuerdas de tu vida fallera que te haya marcado, no te hablo de ahora, si no de años atrás?
RG.- Pues, por ejemplo, uno de mis primeros años me tocó pasar la ofrenda con la pierna escayolada hasta arriba y en silla de ruedas y todo por pisar una bola de humo.
Otros tantos recuerdos que tengo, era que todos los días de fallas con mi grupo de amigas hacíamos la “mítica preselección” para ver quien era la fallera mayor de nuestro grupo.
NCV.- ¿Has podido ser FMI?
RG.- No, la realidad es que cuando me apunté a la falla, mis padres no estaban muy metidos en el mundo de las fallas y yo tampoco les reclamé ser FMI. Por lo tanto, no cumplí ese sueño
NCV.- Si has sido…que recuerdos tienes, y como ha cambiado hoy en día, ¿el año fallero?
RG.- (al no haber sido FMI no tengo recuerdos de un reinado) Pero al formar parte de la misma comisión durante los 13 años que soy fallera, he podido ver que las fallas verdaderamente son cultura y tradición. En primer lugar, cultura porque absolutamente todas las personas saben acerca de las fallas y algunas características de ellas. Y en segundo lugar, porque pese a que hayan ido pasando los años las tradiciones que tenían los falleros que por desgracia ya no están las continúan las nuevas generaciones, y es ahí donde admiro lo que el mundo fallero consigue que hagamos.
NCV.- ¿Cuándo te inscribieron o te escribiste para Fallera Mayor?
RG.- Fue una sorpresa de mis padres. La verdad es que siempre después de que acabasen las fallas le decía a mi madre la típica frase de “mami, ¿te imaginas verme algún día siendo la fallera mayor?” y ella siempre se reía. Pero este año, esas ganas de ser la máxima representante no se disipaban y cada día se lo pedía más, pero cuando llegaba el momento siempre le decía, pero como me vas a presentar si estoy aún en la universidad y tal, y dio la casualidad de que lo hicieron y no me arrepiento de ello.
Está siento todo un sueño, que, junto con mi familia, mis representantes y mis compañeras del sector estoy viviendo, y te prometo que ni en mis mejores sueños había sido algo tan especial.
NCV.- El día que cerraron las candidaturas, ¿cómo te sentiste cuando te nombraron?
RG.- Sentía que no me lo creía, al fin y al cabo, yo no sabía nada ya que todo estaba preparado por mis padres y mi tía; y cuando empecé a escuchar la carta de mi nombramiento y ver como mi madre y mi tía empezaban a llorar, a mí solo me salía decirles “estáis locas”, una lo cura bonita y de la cual les voy a estar agradecida toda la vida.
NCV.- ¿Tenías desde pequeña este sueño?
RG.- Desde que pasé a mayores, y como no pude ser infantil siempre había querido algún día portar la banda que me reconoce como Fallera Mayor.
NCV.- ¿Quién te ha motivado para que seas FM de tu comisión?
RG.- Es un abanico muy amplio, desde mis padres, mi tía, mi primo y mis abuelos, pasando por mis amigos de toda la vida y los amigos de mis padres. Todos ellos, han hecho posible este sueño y me apoyan y me acompañan en todo lo que pueden. He de reconocer que tengo una gran suerte por contar con gente que me demuestra día a día que me quiere y que me apoya en todos mis sueños.
NCV.- Para animar a tus amigas a ser Fallera Mayor, ¿qué consejo les darías?
RG.- Que es una experiencia que todos deberían vivir, y que si algún día llegan a serlo lo expriman, lo vivan y lo disfruten lo máximo posible, porque el año se pasa muy rápido y cuando menos te das cuenta se ha acabado. Pero siempre te recuerda el maravilloso recuerdo de todo lo que has vivido.
NCV.- ¿Es muy costoso ser Fallera Mayor, o puede ser cualquier chica?
RG.- Lo único que necesitas para ser Fallera Mayor es que tengas verdadera ilusión y estes predispuesta para saber que le vas a dedicar muchas horas pero verdaderamente se te van a hacer cortas, ya que lo disfrutas muchísimo.
NCV.- Las Falleras Mayores vais a muchos actos con el traje tradicional, ¿tienes algún ritual o manía?
RG.- He de reconocer que no, no tengo ninguna manía. Además, la que se encarga de vestirme es mi madre y ambas nos complementamos tan bien que todo va rodado.
NCV.- De todo lo que estás viviendo hasta el día de hoy, con cuál de los actos te quedarías, ¿y por qué te ha marcado tanto?
RG.- Sin duda alguna el día de mi exaltación, recibir tanto cariño y apoyo de la gente me hizo sentir que verdaderamente el sueño que tenía desde que era pequeñita se había hecho realidad y que era muy afortunada de poder vivirlo. Desde nuestro viaje en limusina, pasando por el momento que subí al escenario y el momento en el que me impuso la banda mi presi Pili. Me quedo con absolutamente todo de esa noche, fue mágica. Aunque casi todos los actos, al vivirlos al lado de mis repres y mis compis del sector se hacen inolvidables y cargados de anécdotas que las recordaré en un futuro.
NCV.- La mejor pregunta de todas y un poco difícil…, ¿Cómo dibujarías tu propia falla? ¿Sería tu falla única, exclusiva y hecha por tu artista fallero?
RG.- Soy un poco mala en el tema de dibujar, pero no sé me gustaría que tratara acerca de la educación y de la importante función que tienen los maestros. Al ser una futura docente, considero que se les da muy poca importancia a la función tan difícil que tienen día tras día a la hora de educar a los alumnos y de lo infravalorados que son, tanto los docentes como los estudiantes de magisterio, a los cuales les hacen comentarios ofensivos.
Y sí, le daría esta idea a mi artista fallero, y que la representara de la forma que el quisiera, a su libre elección.
NCV.- ¿Has podido visitar ya tu falla?, es exclusiva para ti, ¿qué te parece? ¿Quién es el artista? ¿De qué trata?
RG.- Sí, la visitamos el pasado mes de octubre de la mano de Dani Barea, y trata de la lucha que hay entre las diferentes secciones por conseguir el premio al mejor monumento. Es una falla que refleja una realidad, y es la competición entre las diversas comisiones para conseguir el número uno en los monumentos.
NCV.- ¿Cómo has vivido toda la semana antes de tu proclamación, y el día que llego tu momento?
RG.- La verdad que todos me preguntaban, pero yo estaba tranquila. No fue hasta el momento que puse un pie en el casal en el que no me di cuenta de que ya comenzaba y no había marcha atrás. Empezaba el mejor año de mi vida.
NCV.- Si no has tenido tu presentación, ¿cómo sueñas que sea, quien te gustaría que te subiera tu banda, tu cuadro, ramo de flores, ¿¿¿etc???
RG.- La tuve el pasado 10 de diciembre.
NCV.- Y si ya has tenido la presentación, ¿Cómo te encontrabas? ¿Qué sorpresas te llegaron?
RG.- Ese día me lo tomé con mucha calma porque no quería perderme ningún momento del día, entonces fui bastante relajada hasta el momento que me tocó subir al escenario.
Fueron varias las sorpresas que tuve:
En primer lugar, me recogió una limusina super chula, en la que íbamos los 4 representantes dentro hasta el local en el que se celebraba la presentación.
En segundo lugar, a la hora de subir al escenario, la persona que me nombraba era mi padre y fue un momento muy bonito y en el que me puse a llorar como una madalena, ya que no me lo esperaba.
Por último, mis mantenedores, que fueron mi primo y mi padre, montaron un video tan bonito, que lo veo una tras otra vez y siempre lloro un montón.
NCV.- Ahora hablando un poquito más en privado ya que esto es lo más importante y lo que más ocultas a la falla. Hablamos de tu espectacular traje de Fallera Mayor, el del día de tu presentación… ¿Tenías la idea clara del dibujo, color, manteletas, puntilla, y algún que otro detalle?
RG.- El color de mi traje lo sabía incluso antes de salir, ya que un día fuimos a un indumentarista y vi una tela de la cual me enamoré, y le dije a mi madre cuando salga Fallera Mayor esa será mi tela, y efectivamente 2 meses más tarde mis padres llegaron a casa con esa tela. Las siguientes elecciones fueron un poco a la par, con ayuda de la persona que me cosió los trajes y los gustos tanto míos como de mi madre. La verdad que fue muy sencillo.
NCV.- Otro punto que no se ve desde fuera y para todas esas personas que ansían conocer, ¿Que lleváis debajo de este precioso traje? Hablemos de tus calcetines, pololos, enaguas y chamba.
RG.- Pues llevo unos calcetines, regalo de mis abuelos y mi tía, los pololos y la enagua regalo de mis padres, todos ellos fueron elegidos por mí.
NCV.- ¿Has pillado a alguien de la directiva o familiar, ocultando alguna sorpresa?
RG.- Bueno a mi familia, sabía que me estaban ocultando cosas, pero tampoco quería chafarme a mí misma la ilusión del momento así que dejaba yo también de cotillear y me centraba en dejarme llevar.
NCV.- ¿Tienes alguna anécdota fallera que se pueda contar?
RG.- Pues lo típico que haces un grupo de fallas, y sin querer a la hora de presentarme me equivoqué en mi nombre y en mi falla porque estaba haciendo otra cosa, es algo que mis compis de coña me recuerdan de vez en cuando. Es una anécdota graciosa que sé que se va a quedar para siempre.
NCV.- ¿Cómo le explicarías a una persona de fuera, qué es una mascletà? ¿Y qué es una falla?…
RG.- Pues una mascletá es un conjunto de sonidos en los cuales para muchas personas resulta melodía para sus oídos y que si te fijas bien puedes ver detrás de ello el esfuerzo de mucha gente que trabaja detrás de ello para que tu puedas disfrutarlo esos 5 minutos de “gloria” en que se mezclan el sentido del olfato, la vista y el oído.
NCV.- Elige una palabra: Música, fiesta, pólvora, flores, poesía, indumentaria, falla, comisión fallera. ¿Puedes explicarnos por qué es la que más te agrada?
RG.- Comisión fallera, porque en mi caso mi comisión somos una pequeña familia, en la cual por muchas discordancias que tengamos siempre nos apoyamos los unos a los otros y representamos lo que significa una familia, unión, cariño y amor.
NCV.- ¿En la semana fallera eres de comer muchos churros con chocolate, o de tirar petardos?
RG.- Soy mucho más de tirar petardos, me encanta bajar a las despertàs y disfrutar de las sintonías que causan la explosión de los petardos.
NCV.- ¿Qué día esperas con tanto deseo en tu semana fallera…
RG.- El día que más espero, es el día de la Ofrenda, pero también el día de la planta, porque es el momento en el que dan comienzo a la semana fallera con mi comisión.
NCV.- El día más esperado de todo fallero. Es la ofrenda de flores, cuando veas a nuestra “Cheperudeta”, tu sola vas a estar frente a ella, qué le pedirías y cómo te imaginas ese momento.
RG.- En mi caso considero que no debo pedirle, que solamente debo darle las gracias por dejarme vivir esta oportunidad, porque he sentido su compañía a lo largo del año y que he sido una de las personas más afortunadas. Aunque le pediré salud, que es lo que le pido todos los años, no solo para mí, sino para los míos y para todos aquellos que estén en una situación difícil y se sienta desamparado.
NCV.- Cuando llegue el momento de quemar tu falla, ¿renunciarías para seguir con el reinado? ¿Por qué? ¿Cómo crees que vivirás este momento?
RG.- No, porque considero que ya tengo la experiencia de este año y que por mucho que repitiese no iba a ser lo mismo. Todo en esta vida tiene un inicio y un final, y el día de la cremà es el día en que finaliza este año maravilloso.
No me he planteado el momento en el que me toque quemar mi falla, pero sé que lo viviré con tristeza, pero también con agradecimiento por estar rodeada de gente tan buena y que me apoya tanto, y por haber vivido todo lo vivido en este año.
NCV.- Ahora es el momento de terminar la entrevista. Muchas gracias por dejarnos conocerte un poquito más.
RG.- Muchas gracias por darme la oportunidad de poder expresarme y que me conocierais un poco más.








