Siete medios aéreos se han reincorporado en la mañana de este jueves a las labores de extinción del incendio forestal que afecta al término municipal de Teresa de Cofrentes, originado por un rayo a las 15:46 horas del miércoles. Según ha informado el Centro de Coordinación de Emergencias, también se ha solicitado la movilización de un medio aéreo hacia Aragón para reforzar las actuaciones.
En el terreno trabajan ocho dotaciones y siete brigadas forestales del Consorcio de Bomberos de Valencia, junto a siete unidades terrestres de bomberos forestales de la Generalitat. El despliegue incluye siete autobombas, un coordinador forestal, cinco agentes medioambientales, así como tres autobombas y tres vehículos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
La magnitud del incendio obligó ayer a activar la situación 2 del Plan Especial frente al riesgo de Incendios Forestales (PEIF), que se aplica cuando existe riesgo grave para la población o bienes no forestales y requiere la incorporación de medios extraordinarios. Como medida preventiva, se desalojaron las pedanías de El Canalón y otra cercana a la Rambla Argongeña, además de viviendas diseminadas en el término de Ayora.
Propagación irregular y complicada accesibilidad
El director del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Juan Carlos Escudero, ha señalado que el incendio presenta un comportamiento “muy disperso e irregular” debido a la dificultad de acceso y a los vientos erráticos generados por una tormenta posterior al inicio del fuego. Esto, unido a la orografía escarpada, ha complicado la tarea de los equipos y ha favorecido la propagación de las llamas.
Los medios terrestres han permanecido en la zona durante toda la noche para labores de control y prevención, mientras que los medios aéreos han interrumpido su actividad al anochecer y retomado las operaciones a primera hora de la mañana.
En la jornada del miércoles participaron en la extinción cinco dotaciones de bomberos voluntarios de Ayora y Cofrentes, dos brigadas BRIFO, ocho unidades de bomberos forestales de la Generalitat, dos técnicos forestales y un total de 12 medios aéreos procedentes tanto de la Comunitat Valenciana como de Castilla-La Mancha.
La UME en el operativo
La Generalitat solicitó formalmente la intervención de la UME, desplazando un equipo del Tercer Batallón de Bétera, con refuerzos de otras comunidades autónomas. El operativo actual incluye efectivos y medios de la Comunitat Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón, en un ejemplo de cooperación interterritorial ante emergencias de gran magnitud.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha indicado que las tormentas eléctricas están provocando incendios simultáneos en la zona, lo que obliga a mantener un alto nivel de vigilancia. También ha destacado que, aunque una breve lluvia ayudó momentáneamente a reducir la intensidad del fuego, las precipitaciones se desplazaron hacia otras áreas, dejando activos varios frentes.
Autoridades pendientes y mensaje de prudencia
Durante la tarde del miércoles, el ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, y el presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, se desplazaron hasta el PMA para seguir de cerca las labores de coordinación. Mazón expresó su “profundo agradecimiento” a todos los efectivos que participan en la emergencia y reiteró que el Consell permanece “muy pendiente” de la evolución del incendio.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, manifestaron a través de redes sociales que siguen de cerca la situación y pidieron a la población máxima precaución, recordando la importancia de seguir únicamente la información y recomendaciones de los canales oficiales.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene para este jueves el nivel de preemergencia por riesgo de incendios forestales en grado extremo (rojo) en toda la Comunitat Valenciana, instando a avisar al 112 ante cualquier indicio de humo o fuego. Mientras tanto, el satélite Meteosat ha detectado el incendio como un punto caliente visible incluso desde su órbita a 36.000 kilómetros, testimonio de la intensidad del siniestro que sigue movilizando a decenas de profesionales y recursos técnicos para su control.









