Las principales asociaciones del ocio nocturno y la hostelería de València han unido sus fuerzas para frenar de manera inmediata la aplicación de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) del barrio de Russafa. La Asociación por una Hostelería Responsable de Russafa, la Asociación Empresarial de Discotecas de Valencia y la Coordinadora del Ocio y la Hostelería de los Barrios de Valencia han anunciado la presentación de un recurso de reposición ante el consistorio para suspender la entrada en vigor de las restricciones que acaban de publicarse en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).
Los colectivos empresariales argumentan que la implantación de estas medidas cautelares automáticas paraliza los recortes horarios hasta que el Ayuntamiento de València resuelva sus alegaciones, amparándose en la ley de procedimiento administrativo y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional para evitar daños económicos irreversibles.
El núcleo del conflicto se concentra de forma especial en la calle Tomasos
Los ingenieros y técnicos de sonido que han evaluado las mediciones sonométricas municipales de los años 2022 y 2023 en esta vía sostienen que los resultados son inconsistentes y desproporcionados respecto a los duros tijeretazos horarios impuestos a los locales. Según exponen las entidades, el estudio del propio consistorio solo llegó a detectar 13 superaciones de los umbrales de ruido permitidos a partir de las cuatro de la mañana, que es la franja de actividad exclusiva de las discotecas, a pesar de haberse analizado más de 3 000 franjas horarias.
Un plan alternativo contra el ruido
Los hosteleros advierten además de una situación paradójica, ya que recortar la actividad empresarial dentro de los locales podría terminar provocando un incremento de los niveles de ruido en la vía pública. Por este motivo, el recurso de reposición de las pymes no se limita a la protesta, sino que incluye un nuevo plan con medidas alternativas para luchar contra la contaminación acústica y solicita formalmente el retraso del horario de cierre de los establecimientos afectados para canalizar mejor el ocio en la zona.
Por último, el sector lamenta profundamente la falta de coordinación interna en el consistorio. Las asociaciones denuncian que la concejala de Mejora Climática ha ignorado por completo el impacto de las medidas preventivas que las propias empresas y el gobierno local pactaron en la Junta de Gobierno del 14 de junio de 2024. Estas acciones en defensa del descanso se han estado aplicando activamente durante los años 2025 y 2026, pero no se han evaluado ni tenido en cuenta a la hora de diseñar el plan definitivo de la ZAS.








