Investigaciones realizadas en el Centro Lawson para la Investigación de la Salud (London-Canadá) han desarrollado estudios que prueban que los probióticos pueden prevenir el cáncer de mama. Conoce un poco más de qué se trata esta investigación y cómo puede ayudar en las mujeres.

Los probióticos, son los alimentos enriquecidos con microorganismos vivos de acción intestinal. La reacción de estos en el organismo ha sido estudiada por el Instituto de Investigaciones Lawson, lo cual arroja como resultado una posible cura o prevención del cáncer de mama. El estudio realizado se dio a conocer en la revista científica “Applied and Environmental Microbiology “que explica que los ‘Lactobacillus’, bacterias que se encuentran en alimentos probióticos, pueden no solo prevenir este tipo de mal, sino además optimiza el tratamiento para el autismo (TEA) y los trastornos del lupus, enfermedad crónica en la piel. Conoce los beneficios que aporta la ingesta de estas bacterias.
¿Cómo reacciona el organismo ante el consumo de probióticos?
Se demostró a través de las investigaciones realizadas que se localizan de forma abundante bacterias “Lactobacillus” en tejidos mamarios sanos, a comparación de los tumorales que muestran carencia de los mismos. Razón por la cual se recomienda el consumo de este tipo de bacterias que se encuentran en medicamentos, suplementos dietéticos o alimentos con probióticos. Uno de los productos más comerciales es la bebida Actimel, la cual una sola botella contiene alrededor de 10 mil millones de bacterias. Las principales ventajas de Actimel es que optimiza la actividad del sistema inmune y previene los principales males estomacales, incluso la diarrea.
Bacterias saludables para tu organismo
Las bacterias estreptococos y lactobacilos son las consideradas “saludables” por hallarse en tejidos mamarios sanos – las misma que también se encuentran en el producto antes mencionado-. Sus propiedades suelen ser anticarcinógenas, bloqueando los agentes biológicos, químicos y físicos que destruyen la cadena de ADN y son potencialmente capaces de producir cáncer. Por esa razón se necesita la presencia de bacterias como Streptococcus thermophilus’ que pueden neutralizar la aparición de células benignas que causan daño en la cadena a través de su potente reacción antioxidante.
Antes o durante una sospecha del padecimiento de esta enfermedad es recomendable siempre cumplir con una dieta sana y acudir regularmente a chequeos médicos. En el caso de la nutrición es fundamental en pacientes oncológicos, la mala alimentación aumenta el riesgo de infecciones. Con una dieta recomendada por el médico de cabecera, donde incluya la ingesta de bacterias los resultados serán positivos. Cada vez son más los estudios bacterianos que ayudan al desarrollo de la prevención y la cura del cáncer.








