La galería valenciana presenta por primera vez parte de su colección en el Círculo de Bellas Artes de la capital con las obras de Agente Morillas y David de las Heras
Pepita Lumier llega por primera vez a la Drawing Room con el objetivo de reforzar su apuesta especializada por el dibujo contemporáneo y acercarse al coleccionista que visita el certamen coincidente con la semana de Arco en la capital.

Así, la galería valenciana, que emprendió su actividad en 2015, como este festival artístico especializado en dibujo contemporáneo, se estrena el próximo miércoles, 21 de febrero, a las 20:00h en Madrid (Círculo de Bellas Artes, Alcalá 42) con 16 dibujos de Agente Morillas (Málaga, 1984) que componen la colección ‘Ecosistemas invisibles’ y 5 piezas de David de las Heras (Bilbao, 1984) pertenecientes a la serie ‘Cazadores’.
‘Ecosistemas invisibles’ es el proyecto que presenta Agente Morillas en Drawing Room a partir del interés que despierta en ella la naturaleza. Sus formatos, de entre 15 x 15 cm y 90 x 60 cm, muestran la evolución de esa inquietud natural de la ilustradora en un desarrollo progresivo. Para Lucía Vilar, de Pepita Lumier, Agente Morillas posee “un lenguaje ingenuo y sencillo, aunque el trasfondo de su trabajo sea mucho más profundo y filosófico”.
Por su parte, David de las Heras, llega a Drawing Room con cinco dibujos de su colección ‘Cazadores’, un proyecto que aborda la violencia y la capacidad del ser humano para ejercer dolor como cazador de lo emocional, de la razón y del miedo. Un ser humano que termina por imponer su lado más brutal en busca de un trofeo que acaba siendo, a causa del conflicto, una recompensa vacía. El dibujante afincado en Madrid y de origen vasco “tiene un recurso formal pictórico y realista pero su temática es muy metafórica e incluso, a veces, onírica”, matiza la galerista.
Esta tercera edición de Drawing Room reúne a una treintena de galerías que exponen obras de artistas inéditos en España. Dirigida por Mónica Álvarez Careaga, el objetivo del festival es facilitar el conocimiento, tanto a los amantes y conocedores de arte como a las nuevas audiencias, de la evolución del dibujo contemporáneo. Se trata de un evento pionero en la valoración y comercialización del dibujo en el ámbito nacional.
El programa de la feria vislumbra la nueva hornada de autores y la calidad de los grandes maestros del dibujo en un espacio expositivo que alcanza los mil metros cuadrados. Para la selección de este año, el Drawing Room 2018 ha contado con el asesoramiento de dos responsables de museos: Elsy Lahner, conservadora de dibujo contemporáneo de La Albertina (Viena) e Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC de Dibujo e Ilustración de Madrid.
En la pasada edición, Drawing Room reunió a cerca de siete mil visitantes y se clausuró con un excelente balance de calidad, visitas, ventas y reconocimiento crítico, según sus organizadores. El certamen, la única feria española que reconoce de forma inequívoca la poderosa presencia del dibujo contemporáneo en las artes visuales actuales mostró los proyectos de 37 artistas presentados por 21 galerías de Alemania, Polonia, Portugal, Italia y España.
Pepita Lumier y el perfil del coleccionista de dibujo y cómic en España
Iniciativas como la emprendida por Pepita-Lumier atienden a un perfil de coleccionista que busca en la especialización de formatos oportunidades para el descubrimiento de artistas y la inversión. En el ámbito específico del dibujo y el cómic en España, según señala Cristina Chumillas, “localizamos dos perfiles de coleccionista: el de dibujo contemporáneo e ilustración y el de cómic, aunque éste también se siente muy próximo a la ilustración dependiendo del autor”. En lo que coinciden ambos perfiles es en que “apuestan por autores más jóvenes ya consolidados o con una trayectoria firme, porque ahí el mercado ofrece más oportunidades en cuanto a retorno de la inversión y revalorización. Además, porque sienten la obra más cercana y se identifican más con ella”.

Con todo, la galería subraya que “el arte siempre es una inversión”. “El dibujo, la ilustración y el cómic es un mercado al alza –continúa-, en parte por su cercanía y asequibilidad. Dependiendo la trayectoria del artista en ese momento, su revalorización será más rápida o irá un poco más lenta”.
A diferencia del perfil de coleccionista de otras manifestaciones artísticas, el de dibujo y cómic es más amplio y heterogéneo, “desde los más jóvenes que empiezan sus colecciones hasta edades más adultas. Cualquiera puede disfrutar y adquirir obra de nuestros artistas, son para todo el público”, explican Cristina y Lucía.







