La sociedad valenciana respondió ayer con un entusiasmo histórico al acto poético del Cantar de los Cantares. Pese a las previsiones de fuertes lluvias, la majestuosa Iglesia de San Juan de la Cruz —joya del Rococó valenciano— completó su aforo para presenciar el recital «šir haššîrîm, susurrando cantares», un evento que ya se define como un «antes y un después» en la relación entre la academia y la ciudadanía.
Unidad civil, religiosa y académica
El acto, organizado por la Academia Valentina de Lenguas Bíblicas, Clásicas y Orientales (Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la UCV), junto a la Asociación Concilyarte y la Fundación Antonio Camaró, conmemoró el 40º aniversario de la Schola Valentina.
Entre el público destacaron figuras de gran relevancia como Don José Santiago Pons Domenech, Decano de la Facultad de Teología; el P. Amando Cantó Martínez, Prior del convento de San Juan de la Cruz de la orden de los carmelitas descalzos; así como diversas autoridades políticas, académicos y representantes de colegios profesionales, conformando una muestra transversal de la sociedad valenciana.
Arte, Música y Compromiso Social
La velada del Cantar de los cantares no solo fue un festín para los oídos, sino también para la conciencia social. El proyecto «Flores Solidarias«, encabezado por Mateo Blay y Melba Santacoloma, embelleció el templo con arreglos florales que recordaron la importancia de la dignidad del ser humano vulnerable y la solidaridad como motor de cambio.
Adrián Taranzano, director de la institución de lenguas y maestro de ceremonias, inauguró el recital definiendo los poemas del Cantar como «tan santos como atrevidos, tan antiguos como actuales». Las voces de Ana Belén Tomás, los poetas Salomé Chulvi, Félix Molina, Francisco Cejudo y la escritora y poeta Mila Villanueva (presidenta de Concilyarte), junto al coro formado por las poetas Ana María Pavón, Ana Torres y Rosa Montolío, dieron vida a los versos antiguos. Todo ello bajo la atmósfera melódica de la vihuela de Concha Ballester.
El mensaje de Antonio Camaró: Arte contra la guerra
El broche de oro del acto del Cantar de los cantares lo puso el artista internacional Antonio Camaró, cuya intervención fue un emotivo alegato por la paz y la libertad, alejado de dogmas y sacrificios innecesarios. Camaró emocionó a los asistentes con sus palabras: “Ojalá las manos se llenaran de pasión para dar caricias y no de armas que generan sufrimiento, terror y dolor”. Recalcando las palabras ¨Ojalá , ojalá¨.
Para la ocasión, la Fundación Antonio Camaró cedió una litografía seriada de una obra del autor, cargada de simbolismo histórico. La pieza fue realizada en los legendarios talleres de Artes Gráficas por donde pasaron figuras de la talla de Octavio Paz, Luis Cernuda, Antonio Machado y Camilo José Cela, vinculando así este acto valenciano con la cumbre de la literatura universal.
Este evento no solo celebra cuatro décadas de excelencia académica, sino que proyecta un futuro de salud, prosperidad y abundancia cultural para Valencia, reafirmando el compromiso del arte con la protección y felicidad de las personas.









Magnífico acto, magnífico trabajo y magníficas personas. Ojalá esas palabras de Antonio Camaro sean luz para estas guerras son sentido.
En primer lugar, quiero felicitar al artista Antonio Camaró por su trabajo volcado en conseguir la Paz. En segundo lugar por sus producciones artísticas, sobre todo por el regalo de esta litografía con tanto simbolismo. En tercer lugar felicito cordialmente a Antonio por su humanidad, por su pasión para transmitir los mejores valores que puede tener la persona: humildad, caridad, bondad, comprensión, pero sobre todo respeto.