Ayer, sábado a las 16:38 horas, se produjo una explosión en la central nuclear de Cofrentes según asegura la asociación Tanquem Cofrents. La explosión, al parecer, afectó a la parte eléctrica de la nuclear, pero no a la propia nuclear en sí, y fue audible en el mismo pueblo de Cofrentes.
A estas horas, casi un día después del accidente, la dirección de la central no ha informado de ello, y desde el Consejo de Seguridad Nuclear sólo se ha dado una breve reseña, sin explicar qué es lo que realmente ha ocurrido.
Tanquem Cofrents considera que este nuevo accidente demuestra, una vez más, que la central está vieja y deteriorada, y pone de manifiesto la responsabilidad que supone seguir prolongando su funcionamiento.
Tanquem Cofrents quiere denunciar, también, en estos momentos que se está hablando tanto de la dependencia del gas y del petróleo ruso a raíz de la guerra de Ucrania, que más de la mitad del uranio producido en el mundo procede de Rusia y de sus países satélites, con lo cual, la dependencia geopolítica del uranio es mayor que la del petróleo y gas.
Por todo ello, Tanquem Cofrents llama a cerrar todas las centrales nucleares y a hacer una transición rápida hacia un modelo basado únicamente en energías renovables, modelo que será más limpio, más barato y más seguro que el actual.
La versión del CSN
La central nuclear de Cofrentes ha comunicado que se llevó a cabo «una parada no programada por actuación del sistema de protección del reactor», según el suceso notificado al Consejo de Seguridad Nuclear.
Según la información que recoge el CSN, la central» registró una parada no programada a las 16:38 horas del sábado y se encuentra estable con reactor subcrítico, y parada con todos los parámetros estables», una parada que está pendiente de clasificación en la escala internacional de sucesos nucleares y radiológicos.








