Un fugitivo de la Justicia, que había conseguir evitar ser capturado desde 2017, ha sido finalmente detenido en Redován por agentes de la Guardia Civil de paisano, cuando salía de un bar al que había entrado a comprar tabaco.
El prófugo, un hombre de 34 años de edad, estaba buscado por gran cantidad de agentes y sobre él pesan nueve requisitorias judiciales en vigor, siete de ellas órdenes de busca y captura.
Durante el tiempo en el que ha permanecido huído de la Justicia, este delincuente ha cometido al menos dos robos con violencia e intimidación y otro robo con fuerza.
Escondido y protegido por su familia a lo largo de tres años, este individuo llegó a eludir hasta en dos ocasiones los dispositivos de seguridad montados por la Guardia Civil para tratar de capturarlo. En uno de estos dispositivos, el prófugo llegó a apearse del coche en el que viajaba en el asiento del copiloto al percatarse de la presencia policial, huyendo por el monte hasta encontrar dónde esconderse.
A mediados de la semana pasada se estableció el operativo policial definitivo que culminó con su localización y arresto, después de salir de un bar donde había comprado tabaco. Antes de entrar en el establecimiento, el prófugo había dejado su coche con el motor en marcha y la puerta abierta en la misma entrada del local para huir lo más rápidamente posible, pero no le sirvió de nada ya que fue finalmente apresado.








