Por segundo año consecutivo, la pandemia alteró el calendario del Año Internacional Bigas Luna y el temor de una nueva cuarentena, consecuencia de las olas de contagios por el Covid-19, llevó a los organizadores del certamen a renunciar a los planes originales de llevarlo adelante para el mes de mayo. En su lugar se ha decidido un nuevo calendario, que se va ejecutando y finaliza en marzo del 2022.
La familia Bigas a través de su portavoz, Celia Orós ha declarado que “llevar el certamen de cine, arte y diseño al 2022 tiene el propósito de evitar los efectos a medio plazo de los picos de contagios que han golpeado duro y sin precedentes al sector cultural”. La organización espera que para el próximo año los efectos de la vacunación provoquen la disminución en el ritmo de contagios y se vaya implantando la normalidad. “Este último factor es crucial para que un certamen tan importante que presenta una joya inédita del cine surrealista de Bigas, Mouche d’Amour, adquiera la relevancia que le pertenece. Sin las figuras presentes, y sin el aroma clásico de estas características, con solo las actividades virtuales la muestra pierde mucho valor” añadía la viuda del director.
El Año Bigas Luna nace en Valencia con el respaldo del Ayuntamiento que, con un mensaje positivo y de apoyo del alcalde Joan Ribó, se estrenó en el mes de septiembre del 2019 en el IVAM con un foro sobre los nuevos paradigmas del arte. El éxito de crítica y de prensa obtenido no pudo evitar la suspensión de la programación prevista para mitad del 2020 por la pandemia. En enero de este año el certamen consigue presentar de nuevo en Valencia dos exposiciones inéditas de Bigas Luna con gran afluencia de público y excelente crítica a pesar de las duras restricciones por la pandemia. Tras varios aplazamientos, el certamen-homenaje de cine, arte y diseño se ha visto obligado a reestructurar su agenda para poder atender todos los compromisos con todas las grandes capitales nacionales e internacionales, “pero Valencia continúa como sede del certamen”, afirma su director, Xavier Martorell.
Esta semana se ha presentado en Barcelona, la ciudad natal de Bigas Luna el Foro “10 Miradas hacia un Diseño en Tránsito en un Mundo post- Covid”, con una elevada audiencia para este tipo de evento sectorial, ha brillado con luz propia el valenciano Kike Correcher que representó a la World Design Capital Valencia 2022 con exclamaciones de los “gurus” del diseño español como Carles Riart o Ramón Bigas que pronunciaron “ya nos gustaría en estos momentos a los catalanes tener el talento y la energía que Valencia está demostrando desde hace ya un tiempo”. El Año Bigas Luna y el Museu del Disseny de Barcelona, siguiendo la nueva programación homenajearon al director a través de una visión inédita de la faceta de Bigas Luna, la de diseñador industrial, con un recorrido por sus obras a través de proyecciones de fondos históricos y las inéditas aportaciones de los ilustres del diseño español muy próximos al creador.
En el debate, en el turno de la World Design Capital Valencia 2022, Correcher, su representante, mostró ante la audiencia el buen nivel y la calidad que goza Valencia en estos momentos, dejando claro que el elemento clave y transversal en la estrategia de innovación valenciana ha sido que el diseño con mayúsculas ha echado raíces y ahora se experimenta una nueva edad de oro. Acerca de cómo observa el futuro del sector, Correcher apuntaba que “La economía del diseño en Valencia representa un paso más para poner en valor la labor que los diseñadores realizan en un territorio moderno, creativo y complejo como éste”. Dejó reflexiones importantes para el futuro del diseño “¿cómo de importante es garantizar que la creatividad, la imaginación y la innovación, que son parte integral de la razón de ser de los diseñadores, se estén preparando ahora para ofrecer una nueva realidad ambiental, y proponer el inicio de un mundo post covid mejor diseñado, más resistente e igualitario?”. Finalizó apuntando que “El diseño es expresión de cultura. Los diseñadores tienen un papel especialmente significativo en la elaboración, protección, enriquecimiento, puesta en valor y conmemoración del patrimonio cultural y la diversidad”.
Una jornada histórica para el diseño nacional donde estuvo presente la familia Bigas Luna junto con Carles Riart, Fernando Amat, Queralt Antú y Ramón Bigas. Betty Bigas apuntó estar emocionada “para mi padre hoy sería un día de fiesta memorable, junto con tan buenos amigos y promesas creativas tan importantes. iniciar con prudencia las actividades hacia la normalidad siempre es positivo, así como comenzar con cierta actividad cultural que, adaptada a las circunstancias, pueda volver a dar oxígeno al sector y generar confianza entre el público». Por su parte, Consol Turà directora de casting y diseñadora de vestuario, que comenzó a trabajar en el cine de la mano de Carles Riart y de Bigas Luna, debutó como actriz en la película Tatuaje y Bilbao y después en Caniche declaró “hoy es un día histórico para el cine y el diseño español. Los “gurus” del diseño de los 70 en España junto con el talento valenciano que es mundialmente reconocido y representado por la World Design Capital Valencia 2022, en unión, representando lo viejo para dar paso a lo nuevo. Emocionante, reseñable. Doy la enhorabuena al Año Bigas Luna y a su director, Xavier Martorell por la calidad de un trabajo bien hecho”.
Hoy el Año Internacional Bigas Luna renace tras la interrupción por la pandemia. Y revitaliza con su nuevo cartel las artes escénicas y el arte de vanguardia, el New Media Art que animan la próxima edición, con actividades en este año y que finalizaran en el 2022 en las ciudades de Valencia, Barcelona y Madrid para después recorrer otras capitales europeas y americanas. «La salud de todos y parar el avance de la pandemia es, desde luego, la prioridad cuando se hace cualquier consideración», comentó el director del Año Bigas Luna Xavier Martorell. Sobre el Foro Martorell añadió “El diseño facilita los cambios, permite a todas las esferas sociales —públicas y privadas, gubernamentales y no gubernamentales—, a la sociedad civil y a los ciudadanos, adaptarse a los cambios (austeridad, movimientos demográficos, alteraciones en los servicios…), con el fin de mejorar la calidad de vida de todos”.
“Agradezco en nombre del Año Bigas Luna al Ayuntamiento de Valencia por todo el apoyo, cariño y confianza mostrada durante este tiempo complicado de pandemia, al Ayuntamiento de Barcelona a través del Museu del Disseny de Barcelona, al Ayuntamiento de Madrid y a las instituciones cinematográficas y artísticas nacionales e internacionales que apoyan el certamen con tanto cariño y aliento. El año Bigas Luna vuelve a los escenarios de la cultura”, despidió Martorell el Foro en Barcelona.








