El mismo día en que Joan Ribó anunciaba que el Ayuntamiento de Valencia va a salir del Plan de Ajuste, el perfil municipal de Tráfico en Twitter, TransitValencia, ha anunciado a bombo y platillo la instalación de una nueva infraestructura, cuanto menos llamativa, en uno de los tramos del carril bici más transitados de la ciudad, el que conecta la orilla Norte del antiguo río Turia con la Sur y por ende con el centro de la ciudad.

A la salida del Pont de Fusta, cerca de las torres de Serranos, se ha instalado un contador digital de bicicletas que, conforme van pasando vehículos de dos ruedas -y no necesariamente bicicletas-, va aumentando automáticamente el número luminoso que luce.

Una ocurrencia más que ha sido recibida, según hemos podido comprobar, con opiniones dispares aunque con una coincidente sensación de asombro, incredulidad y, en muchos casos, también de fastidio. Más aún cuando se está poniendo en cuestión la falta de inversión municipal en inmuebles emblemáticos o de especial significación como Los Silos de Burjassot, propiedad del Ayuntamiento de Valencia, que ayer sufrió un derrumbe en uno de sus muros perimetrales.
Por otro lado, cabe preguntarse también si un Ayuntamiento tiene potestad para alumbrar nuevas señalizaciones de tráfico a su libre criterio, no siendo ésta la primera muestra en este sentido. De hecho, a menos de cien metros del contador de bicicletas, en el acceso al puente de Trinidad, también existen señalizaciones que afectan a la intersección entre el tráfico de vehículos a motor, las bicicletas y los peatones, que no están homologadas por la Dirección General de Tráfico.
Un intento de «visibilizar que en València la bici cuenta»
El del Pont de Fusta es sólo el primero de cinco contadores digitales de bicicletas que se ubicarán en puntos emblemáticos de la ciudad de Valencia. Los lugares elegidos han sido determinados por un equipo integrado por personal del servicio y la Concejalía de Movilidad, de la Agencia de la Bici y de la empresa que realiza el servicio de semaforización de la ciudad.
El argumento empleado por el concejal de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Valencia, Giuseppe Grezzi, para justificar la importancia de esta medida es llamativa, aunque no convincente: «El objetivo de los contadores con panel no es realizar una tarea que no se estaba haciendo —pues fruto de los contadores que ya existen sabemos que el uso de los vehículos sostenibles en la ciudad ha aumentado de manera muy notable esta legislatura—, sino visibilizar el importante uso que se hace de la bicicleta y otros vehículos sostenibles por los carriles bici de la ciudad, e invitar a cualquiera que lo vea a que se una al cada vez más importante número de personas que cada día suman para conseguir y disfrutar de una ciudad más agradable y saludable para todas».
Grezzi, que ha visitado el contador estrenado a primera hora de esta mañana y que a mediodía ya marcaba casi 800 vehículos sostenibles -el contador, no el concejal-, ha anunciado que el resto de contadores se instalarán en próximas fechas, y está previsto que se ubiquen en la avenida Blasco Ibáñez con la calle Doctor Gómez Ferrer, en Peris i Valero con la avenida Regne de Valencia, en la calle General Elio con San Pío V y en la calle Colón con Ruzafa. Toda una infraestructura de calado, básica para la ciudadanía de Valencia.








