Juzgan en la Audiencia Provincial de Alicante a seis personas de nacionalidad búlgara acusadas de formar parte de una organización criminal dedicada a traficar con personas desde su país, para explotarlas sexualmente en la zona de Benidorm.
Los dos principales acusados, un matrimonio, eran los encargados de localizar a mujeres y mujeres transexuales en Bulgaria, a las que captaban aprovechándose de su estado de necesidad prometiéndoles una vida mejor a su llegada a España.
El grupo, organizado de forma familiar, trasladaba a las víctimas hasta España mediante un engaño para, una vez en Benidorm, obligarlas a ejercer la prostitución y a cometer pequeños hurtos, y quedarse con el rendimiento que obtenían de ambas actividades.
El matrimonio enviaba el dinero que obtenía de la explotación sexual a su país mediante empresas especializadas que lo invertían en una granja familiar y en el mantenimiento del resto de la familia. El resto de acusados eran los encargados de controlar a las víctimas en las diferentes ubicaciones en las que eran explotadas.
La Fiscalía solicita penas que oscilan entre los 21 y los 13 años de prisión por los de delitos de trata de seres humanos, explotación sexual, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales.








