Como muchas otras fiestas, la de Sant Bult fue suspendida el pasado año 2020 por culpa de la pandemia de coronavirus que tantas vidas ha segado por todo el mundo. Un trance que, lejos de poner a prueba su pervivencia en el calendario festivo valenciano, no ha hecho sino reforzar su arraigo en el Cap i Casal y más concretamente en el barrio de la Xerea.
La festividad más antigua de la ciudad de València -data de 1238, el año de la conquista de la ciudad por el rey En Jaume, cuando se encontró la imagen románica del Cristo de Sant Bult- volvía este fin de semana, un año después, en un formato abreviado y sin festejos de calle para hacer frente a la misma pandemia que aún persiste en su amenaza cruel.
La prudencia obliga, pero sin duda que la festividad aun en esa forma ha sido sentida con la misma intensidad por sus incondicionales, que han vuelto a tener cerca a la imagen de Cristo -auténtico significado de la expresión ‘Sant Bult’ que procede del latín ‘vultus’- tras casi dos años sin poder hacerlo.
Así, unas Vísperas de Oración a las 18 horas de este sábado y una Misa Solemne este domingo a las 12 horas, han colmado a quienes tuvieron a bien perpetuar una tradición y festividad con casi 800 años de historia. Unos actos en los que se ha podido contar con la Clavariesa de 2020 (que sigue siéndolo en 2021), Alicia Castillo Llorens, el presidente de la Junta, Antonio Bellido Lapiedra, la ex clavariesa Rosa Cercos, el conocido periodista Ferran Garrido y don Luis Estebaranz Coronel, entre otros.
La fiesta de Sant Bult sigue, sin duda, más viva que nunca a pesar de pandemias y otros males que no consiguen apagar su llama entre valencianos y valencianas.









