Texto y fotos: Fernando Villalba.- La cena anual solidaria de las Cortes de Honor de las Falleras Mayores de València, organizada este año por la Corte de Honor de la Fallera Mayor de València de 2010, destinó su recaudación a los proyectos en beneficio de las personas con discapacidad intelectual de Koynos Cooperativa.

Ésta era la edición número 27 de esta cita anual de la solidaridad fallera, que recuperó su normalidad después de la pandemia el viernes 18 de noviembre en el restaurante de la playa de la Patacona de Alboraia, La Ferradura.
Koynos Cooperativa es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y la de sus familias, a través de diferentes proyectos que los acompañan y apoyan a lo largo de las diferentes etapas de su vida. En los últimos años, trabaja en iniciativas que fomentan su vida independiente y la participación e inclusión en la comunidad, apostando especialmente por aquellas personas que tienen grandes necesidades de apoyo.
La Corte de Honor de la FMV 2010, Tamara Garcia, Sandra Sosa, Pepa Pico, Patricia Sánchez, Marta Parra, Maria Tomás, Isabel Amparo Hernando, Carmen Seguí, Carla Ibáñez, Beatriz Lluch, Beatriz Hernani y Virginia Yague, encabezadas por Pilar Giménez Santamarina, Fallera Mayor de Valencia, tras dos años de espera por la pandemia, han realizado un impresionante trabajo de llamamiento a las empresas y entidades colaboradoras y a todo el mundo fallero para su solidaridad y su colaboración, tanto económica como en la difusión y visibilización de las necesidades y los derechos de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
En torno a las 20:30 horas de una noche de frío intenso, comenzaron a llegar por grupos las diferentes cortes que tuvieron a bien acudir a la cita, que fueron posando en un fotocall, para tener un grato recuerdo de esta noche mágica, asimismo, un cocktail de bienvenida, amenizado con la grata sorpresa del grupo Funjazzproject, y la bella voz de la reportera de À Punt Ross Porta.
Luego, se procedió al acto de recepción de cada una de las cortes de honor, algunas de ellas encabezadas por su respectiva Fallera Mayor de Valencia.
Las primeras en ser reclamadas, fueron las protagonistas de la noche, la Corte de la Fallera Mayor de 2010, y Pilar Giménez Santamarina, Fallera Mayor de Valencia, A partir de ahí, y siguiendo el orden desde las más noveles hasta la más antigua, entrada acompasada con una música destacada de cada época, y con especial mención a las cortes que celebraban el 40 aniversario la de 1993, y el 50 aniversario las de 1983. El momento más especial fue recibir a la veteranísima señora Carmen, que pese a sus más de 90 años, no quiso perderse con su fuerza de ilusión esta noche de ensueño fallera.
No quedó el detalle, finalmente, de que entraran la Corte de Honor de 2022, acompañadas de la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Martín, ya que no pudieron hacerlo anteriormente, por las circunstancias vividas.
Pudimos visionar un video, en el que pudimos ver la labor desarrollada por Koynos Cooperativa desde 1977, por la que se solidarizaron los asistentes a la cena, entidades, colaboradores, y personas que por diversos motivos no pudieron estar presentes para los que se dispuso también por parte de la organización de una fila cero. A continuación, tanto la presidenta de esta entidad como Pilar Giménez Santamarina dedicaron unas palabras de agradecimiento por el éxito obtenido en el impulso solidario.
Tras la cena de hermandad, a la que acudieron más de 400 personas, fueron recibidas con una gran ovación la Corte de Honor y la Fallera Mayor de Valencia 2023, Laura Mengó, para a continuación proseguir con la tradicional rifa, que contó con 85 lotes, que contenían cientos de regalos donados por comercios y entidades de todo tipo, que quisieron solidarizarse con esta causa, y dar apoyo al gran esfuerzo realizado por las organizadoras, que realizaron una más que brillante labor y trabajo, para que todo fuera posible.
Y es que el mundo fallero, lejos de la imagen de fiesta que se le da, es el más solidario. Es muy difícil encontrar a una comisión fallera que, durante el ejercicio, no se involucre en una o diversas causas solidarias. Incluso a gran escala, algunas cuentan con sus propias delegaciones de Solidaridad, preocupándose por ayudar.
Las cenas de las Cortes nacieron con una doble vertiente, la de poder reencontrarse y, a su vez, destinar los posibles beneficios de las mismas a una causa social.
Destacar el papel ejercido en la organización, año tras año, de José Polit, de Hilos de Seda quien, pese a todo, ha cedido su tiempo para estar colaborando con todas ellas.
Personalmente, para mí, fue una noche mágica repleta de muchos recuerdos, y años a la espalda vividos junto a ellas, esperando verlas de nuevo, como si de una noche de Navidad se tratara, pero en este caso fallera, y muy fallera, en la que en más de un momento sucumbieron por mis ojos lágrimas…
Un fin de fiesta y baile puso fin a esta gran noche, en la que pudimos saber que el año que viene, si Dios quiere, la Corte de la Fallera Mayor de Valencia 2015, será la encargada de volver a revivir esta apasionada noche, llena de solidaridad.
De nuevo, mil felicitaciones Corte 2010, y Fallera Mayor de Valencia, Pilar Giménez, porque sí, fuisteis, sois y seréis grandes.








