Fuentes del PSPV-PSOE han comunicado este mediodía que ha fallecido Carmen Alborch a los 70 años de edad en su domicilio de la ciudad de Valencia, tras una larga enfermedad.
Según estas mismas fuentes, la ex ministra se encontraba sedada en su casa desde anoche, ya que se esperaba el fatal desenlace en cualquier momento y así, esta mañana éste ha llegado confirmándose su fallecimiento.
La última vez que pudo verse a Carmen Alborch con vida en un acto público fue hace apenas 15 días durante la entrega de los Premios 9 d’Octubre en el Palau de la Generalitat, al recibir la alta Distinción de la Generalitat Valenciana en un acto en que se rendía tributo a toda su trayectoria y al que asistió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Carmen Alborch ya sabía que se encontraba muy enferma. Era algo que aunque ella no comentaba en público ya se sabía. No en vano, los últimos tiempos han sido para ella de continuos reconocimientos y homenajes a sabiendas, quizás, de que quedaba poco tiempo para ellos. Uno de ellos, la medalla de la Universitat de València, en la que fue la primera mujer decana de Derecho, y el Premio Avanzando en Igualdad de la Federación de Empleados de Servicios Públicos (FeSP) de UGT-PV por su activismo feminista, han sido quizás los que más retratan el calado humano, moral y político de su figura.
La importancia de Carmen Alborch como punta de lanza en las conquistas que las mujeres han ido obteniendo en la vida pública española sin duda se podrán contemplar con mayor pasado un tiempo, pero basta decir que además de la primera mujer decana de Derecho y primera mujer ministra socialista de Cultura en el gobierno de Felipe González, fue una entusiasta defensora de los derechos de la mujer en toda su actividad, algo que ha sido ampliamente reconocido por todos los sectores políticos y culturales.
Su última contribución en este sentido fue la reivindicación o deseo que ella misma pronunció al recoger la Alta Distinción de la Generalitat: Que el feminismo fuera declarado «patrimonio inmaterial de la humanidad».
Reacciones del mundo de la cultura y la política
El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), del que Carmen Alborch fue directora en su día, ha publicado un mensaje dedicado a su memoria en todos sus perfiles en redes sociales -Facebook, Twitter, Instagram…- lamentando su pérdida:
«Adiós a Carmen Alborch. Hoy ha fallecido la política y escritora que dirigió el IVAM cuando el museo daba sus primeros pasos en 1988, cargo que dejó en 1993 para ser la primera ministra de Cultura de la democracia. El feminismo, el arte y la cultura fueron los ejes vitales de una mujer que siempre luchó por avanzar en la igualdad. Entre muchos galardones, el pasado 9 de octubre recogió la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana, donde reivindicó cuál sería su motivación vital «hasta el último suspiro y hasta el último día»: luchar por lograr un mundo mejor. El equipo del IVAM lamenta profundamente su muerte.»
El PSPV-PSOE también ha lamentado su fallecimiento en Facebook: «Hoy el feminismo que defendiste como patrimonio de la humanidad llora a una de sus pioneras, pero tu referencia nos anima a seguir rompiendo techos, a seguir construyendo igualdad. Gracias Carmen, gracias compañera, por tu lucha hasta el último momento, por habernos hecho mejores.»
Sandra Gómez, secretaria general del partido socialista en la ciudad de València, ha dicho sobre ella: «Maestra de maestras, pionera en la lucha feminista, activista incansable, enamorada de la cultura y de nuestra ciudad, compañera de lucha pero sobre todo amiga. Carmen no tengo palabras para expresar la pena que siento, nos has dejado huérfanas. Te queremos. Que la tierra te sea leve amiga».
Durante toda su vida ha reivindicado el feminismo y la igualdad entre hombres y mujeres, y en su discurso de hace quince días en la sede del Gobierno valenciano no dudó en reclamar que el feminismo fuera declarado «patrimonio inmaterial de la humanidad».









