Una de las principales responsabilidades de los propietarios de coches en España es contratar un seguro a terceros para estar cubierto ante cualquier accidente. Sin embargo, no todo el mundo cumple: son más de 3 millones los vehículos que no tienen seguro, según datos oficiales de la DGT.
Situaciones económicas, errores de contratación o, simplemente, desconocimiento de la norma hacen que estas situaciones sucedan, según explican los expertos en seguros RACC. Sin embargo, ninguno de estos escenarios evita que la persona que circula sin seguro se vea enfrentada a las consecuencias. Esto también afecta a aquellos conductores que contrataron la póliza hace más de un año y no la han renovado.
Si es tu caso y te preguntas qué pasa si tienes el seguro del coche caducado, los especialistas de la aseguradora RACC nos explican las consecuencias de esta situación.
¿Es posible circular sin seguro?
El código de circulación español es firme en esto: no se puede conducir con un coche que no tenga seguro bajo ningún concepto.
Así se refleja en el Real Decreto 8/2004, donde se establece que la póliza de protección a terceros es el producto mínimo que los coches deben tener asociados antes de encender el motor.
Esto hace que ninguna excusa sea válida en caso de siniestro o, simplemente, ante un control policial donde se exija al conductor los papeles que demuestren el pago de la póliza. En esos casos, el usuario no solo tendrá que responder con su patrimonio ante cualquier golpe o accidente, sino que, además, podrá ser sancionado o incluso acusado en un proceso legal con repercusiones muy serias.
¿Qué pasa si lo tenía, pero ha caducado?
Desde RACC vuelven a ser claros en su respuesta: tener el seguro caducado, aunque sea por un único día, equivale a no tenerlo y, por tanto, sitúa al conductor en el mismo caso que el de aquellas personas que no han contratado su póliza nunca.
Es importante tener en cuenta esto, puesto que implica estar al tanto de cuándo se cumple el año de contratación, pagar la renovación automática o avisar del cambio de compañía cuando sea necesario, etc.
Escenarios especiales
Desde RACC explican que algunas compañías de seguros ofrecen un periodo de gracia para sus clientes con el seguro caducado. Este periodo consiste en un plazo más allá de la contratación en el que la compañía sigue protegiendo el vehículo a la espera del pago o del cambio de compañía. Se hace de manera voluntaria por parte de las aseguradoras porque son conscientes de que el usuario puede no haberse dado cuenta de la caducidad de su contrato.
Este escenario no se da en el 100 % de los casos, por lo que es importante que el usuario lo compruebe y, sobre todo, realice la nueva contratación cuanto antes. Así, la seguridad será total y se podrá circular de manera oficial.
Conducir con el seguro del coche caducado no es una broma: las sanciones pueden llegar a ser de 3.000 euros. Además, te expondrás a pagos mucho mayores si causas daños materiales o personales sin estar protegido por una póliza adecuada.









