A la hora de buscar un destino para viajar, todos soñamos con un sitio que combine relajación, diversión, tradición y cultura. Aunque parezca difícil, podemos encontrar un lugar así dentro de nuestras propias fronteras, sin necesidad de desplazarnos a paraísos exóticos o lejanos parajes. Hablamos de Valencia, el rincón que puede dejarte sin palabras tan solo respirando su aire.
El primer paso: buscar alojamiento
Si lo que te preocupa es buscar alojamiento en Valencia, estás de suerte. Esta ciudad es un referente en cuanto a oferta de apartamentos, hoteles y servicio turístico se refiere. En cadenas como Stay Líbere encontrarás el sitio que mejor se adapte a las necesidades de tu viaje: tanto en el centro de la ciudad como en zonas más alejadas del ruido, pero totalmente comunicadas con accesibilidad al metro, autobús o en tu propio coche, todo cuidado para que vivas Valencia a tu ritmo y para que tus planes salgan bien.
Por qué viajar a Valencia
Valencia es una joya bañada por el Mediterráneo, con una luz y una vida solo comparables al rico patrimonio artístico e histórico que rezuma cada uno de sus rincones. Es un microuniverso en el que hay playas, edificios futuristas y una arquitectura urbana de gran riqueza histórica.
Valencia es una ciudad llena de jóvenes, que acuden a ella llamados no tanto por su oferta de ocio (que también), sino por su incesante apuesta por la cultura y el saber: es sede de la Universidad Europea y la Universidad Politécnica, instituciones educativas de primer nivel. Y es que su atractivo no solo se centra en el descanso, en el relax y en el confort de sus playas y su diversión, sino en la oferta académica y el abanico cultural que hacen que la formación sea una de las bazas de la ciudad.
Lo que no te puedes perder
Pero no solo de la formación y del estudio vive el ser humano. Aquí te ofrecemos una selección de lo que no puedes dejar de hacer cuando vayas a Valencia:
- Una parada obligatoria en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo arquitectónico, del que seguro tienes la instantánea en la mente, agrupa el Oceanográfico, el Museo de las Ciencias y el Palacio de las Artes. Pasea por sus alrededores, hazte fotos y visita sus edificios. No pases menos de un día, merece la pena.
- Visitar la Catedral gótica, conocida como la Seu, aunque también conserva elementos románicos, barrocos y neoclásicos, incluso puedes ver restos de un antiguo templo romano y de una mezquita. En ella se encuentra el tesoro del Santo Cáliz, uno de los dos que tenemos en España y que se disputan por ser el auténtico que Jesús utilizó en la Última Cena.
- Madrugar y deleitarte en el mercado central, donde disfrutarás de los colores y los sabores de lo cotidiano de este emblemático escenario en su punto de ebullición. Más de trescientos puestos te esperan, en un enclave modernista, pero con lo más bello de la cultura de los mercados tradicionales.
Ya sabes, si eres tan exigente que lo buscas todo, Valencia es la ciudad que te lo da, y sin pedirte nada a cambio. Clima privilegiado, buena gastronomía e incomparables entornos urbanos y naturales te esperan en tu próxima visita, en la época que elijas.








