En la conferencia impartida en el Ateneo Mercantil para solicitar a Les Corts Valencianes la declaración de Valencia como ciudad de la seda, se hizo un llamamiento a la sociedad valenciana para involucrarse en este proyecto estratégico de presente y de futuro. «signo de identidad de Valencia con pasado, presente y futuro», cuyos símbolos son La Lonja y el Colegio del Arte Mayor de la Seda.
La seda es un signo de identidad de Valencia y la ruta sedera en Occidente tiene en el cap i casal «un punto angular en el Mediterráneo». Después de casi tres años trabajando para conseguir que se reconozca el importante papel que Valencia ha tenido en la ruta de creación de tejidos sederos.

Valencia cuenta con argumentos históricos para ese reconocimiento, ya que desde el siglo VIII tiene tradición sedera con la estancia de los musulmanes, pero se prolongó hasta los siglos XVI al XVIII «con un internacional esplendor».
«Valencia tiene la oportunidad histórica de recuperar y liderar el protagonismo entre las míticas ciudades de la Seda, y proyectar su valioso patrimonio histórico en el nuevo Programa de UNESCO para relanzar las Rutas de la Seda en el futuro»
Ahora se han logrado los frutos, tras conseguir que España se incorpore como el 32 país de la ruta y Valencia sea sede internacional en 2016.
Todo esto ha sucedido después de que el pasado fin de semana Valencia reivindicara el importante papel que tuvo en el Siglo de Oro gracias la creación y exportación de los tejidos de seda. El viernes comenzó uno de los actos más relevantes que organiza el Centro Unesco Valencia, conocido como ‘Multaqa’ (que significa encuentro amistoso) y que en su XI edición llevó por lema ‘Valencia en la ruta occidental de la seda’.
La jornada inaugural reunió a embajadores y representantes de los 36 países participantes en la ruta de la seda en el museo de Bellas Artes de Valencia. El sábado, por ejemplo, se desarrolló la V jornada de la Ciencia Joven, en la que 250 escolares de diferentes culturas compartieron juegos y talleres sobre la seda en el barrio de Velluters y aprendieron de primera mano el proceso de elaboración de esta materia prima. Para ello, visitaron el Colegio del Arte Mayor de la Seda y la Lonja de mercaderes. El domingo se entregaron los premios Unesco Valencia que este año han correspondido a Federico Mayor Zaragoza, que fue director general de la Unesco y a Vicente Enguídanos Grancha, el último “mestre velluter” del gremio.







