El frío ya está aquí. Es un hecho irrefrenable para la costa levantina después de haber disfrutado de un largo verano, a nivel de temperatura, que se ha estirado hasta la mitad del otoño. Por ello es importante que en casa dispongamos del equipo necesario (mantas, abrigos, ropa térmica, etc.) para resguardarnos de él con el fin de mantener nuestra comodidad y no ceder a resfriados u otras enfermedades.

También es necesario contar con tecnología amiga que facilite que nuestro hogar sea un remanso de calor que se aleje de ‘tiriteos’ y tembleques. Y no solo en el comedor o en las habitaciones, sino también en el baño, donde la ducha tiene que seguir siendo un momento de despeje mañanero y de limpieza que no vaya unido a tener que sufrir el clásico chorro de frío calando nuestros huesos.
Para ello es importante escoger el sistema de calefacción de agua sanitaria que más nos interese y que mejor convenga a nuestro bolsillo. Los calentadores termostáticos pueden ser una buena elección.
Pero ¿cómo funcionan estos aparatos? Se trata de recipientes que se llenan de agua con una resistencia eléctrica y provistos de un termostato para mantener fija la temperatura del líquido, según se accione un regulador. De esta manera, cuando necesitas que el agua salga a 42ºC, el electrodoméstico la calienta a esa temperatura exacta, ni un grado más ni uno menos.
Esta característica particular supone como consecuencia un ahorro de costes. Por un lado, en agua, ya que no hay que perder tiempo regulando la temperatura hasta lograr la deseada con la consiguiente pérdida de chorros y chorros. Y, por otro, en emisiones de gas, al no tener el usuario que mezclar (agua fría y caliente con el grifo de la ducha) en el punto de consumo, como sucede con otro tipo de aparatos, sino que “el propio generador de calor gestiona la cantidad de combustible que necesita para mantener fija la temperatura de suministro”, como explican desde Bosch Climate. Un detalle con el medioambiente a tener en cuenta a la hora de escoger nuestro calentador.
Además, cuando nos excedemos en la temperatura en lugar de mantenerla al nivel que necesitamos, se acelera la formación de cal en las tuberías y disminuye la vida útil del aparato. Contando también con grifería termostática, se optimiza el consumo de agua caliente al haber un control en su salida, evitando derroches, y el mantenimiento de la misma es más higiénico.

Las marcas de electrodomésticos líderes hace ya tiempo que están lanzando calentadores termostáticos al mercado, preocupados por la eficiencia, la mejora de las condiciones de sus productos y la comodidad de sus clientes. Como la gama especializada en termotecnia de Bosch Climate, que cuenta con aparatos avanzados e innovadores que buscan ofrecer el servicio más ‘cálido’ y óptimo.
Sus modelos Therm 4000 S y 8000 O, entre otros, tienen un alto rendimiento y calidad y máximos estándares de fiabilidad, seguridad y confort, que minimizan el gasto energético y de agua caliente sanitaria, lo que los hace eficaces y ecológicos.







