El 15 de mayo de 1495 se publicaba en Valencia el ‘Llibre dels jochs partits dels schachs en nombre de 100‘. En esta obra, su autor, el segorbino Francesch Vicent, daba carta de naturaleza al ajedrez moderno: las nuevas reglas se extendían por toda Europa a través de un aliado excepcional, la imprenta, recién llegada a Valencia. Este trascendental hecho fue descubierto por el investigador y escritor José Antonio Garzón, y ha sido reconocido por la historiografía moderna del ajedrez y la mismísima FIDE.
De entre las novedades introducidas por el nuevo ajedrez valenciano, resaltaba una especialmente: La incorporación de la dama, hoy más conocida como reina. Sobre la motivación de la aparición de esta pieza se ha hablado mucho, llegándose a especular con la posibilidad de que se hiciera en homenaje a la reina Isabel I, pero la verdad es que no se ha podido confirmar este hecho de forma inequívoca.
Veinte años antes de la impresión del libro de Vicent, en torno a 1475, el poema ‘Scachs d’amor‘, obra de autoría conjunta de Bernat Fenollar, Narcís Vinyoles y Francí de Castellví, describe por primera vez en todo el mundo el movimiento actual de esta nueva pieza, la dama o ‘reyna’, y la primera partida desarrollada con reglas modernas.
Vicent y los autores de ‘Scachs d’amor’ fueron dos piezas fundamentales para la creación y rápida expansión del ajedrez moderno. Desde Valencia, la nueva manera de jugar al ajedrez iría expandiéndose primero por la corona de Aragón, entonces con posesiones en Italia, y luego por toda Europa.

El propio Francesch Vicent viajó a Italia, donde diversos documentos atestiguan que fue maestro de ajedrez de la mismísima Lucrecia Borja. No es extraño, pues, que el propio Vicent continuara esta labor de difusión del nuevo ajedrez y, prueba de ello, es el manuscrito de Cesena, obra suya, en el que aparecen copiados los problemas del ‘Llibre dels jochs partits dels schachs en nombre de 100’ y en el que, de hecho, sobreviven palabras en valenciano del original.
Un hecho es irrefutable: Valencia, gran foco de la cultura y la intelectualidad de la época, alumbró la revolución de un deporte-ciencia, el ajedrez, que lo cambió para siempre. Y hoy, día 15 de mayo, más de cinco siglos después, se celebra este importante hito de nuestra historia.
Nos complace ofrecer al lector de Noticias CV un artículo de José A. Garzón, en el que resume la compleja investigación que ha permitido acreditar la importancia del incunable de Vicent: El libro que cambió la Historia del Ajedrez. Artículo publicado en Peón de Rey , nº 147 (Julio-agosto, 2020)








