La decisión de prohibir los teléfonos móviles en los colegios e institutos de la Comunitat Valenciana, que entró en vigor en mayo de 2024, ya está dando sus frutos: los casos de ciberacoso en los centros escolares se han reducido en un 60 por ciento en solo un año.

Así lo ha confirmado Xaro Escrig, directora general de Innovación e Inclusión Educativa, durante la presentación de los resultados de la Evaluación de Diagnóstico del curso 2023-2024. Escrig explicó que la medida no fue «aleatoria», sino que se basó en datos de una evaluación de contexto previa, que ya mostraba que, por ejemplo, en 3º de Primaria, un 8% del alumnado usaba el móvil «tres o más horas al día».
La directora general destacó que la prohibición ha sido «muy bien» recibida por toda la comunidad educativa, y ha permitido mejorar el ambiente en los centros. Además de la drástica bajada en las cifras de ciberacoso, Escrig señaló que los equipos directivos de los centros han notado una mejora en las relaciones sociales entre los alumnos. «Cuando salen al patio están a disposición de compartir y no de estar mirando una pantalla», apuntó.
La normativa actual permite el uso de dispositivos móviles solo en dos casos: para actividades didácticas bajo supervisión del docente, o por razones de salud u otros motivos autorizados expresamente por el centro.
Aunque los datos definitivos aún se están estudiando, un técnico implicado en la investigación sobre la evaluación de contexto ha adelantado algunas observaciones. En Primaria, se ha detectado una correlación entre un mayor uso de dispositivos y un peor rendimiento académico. Curiosamente, esta relación no es tan marcada en Secundaria, lo que, según el experto, sugiere que el uso del móvil en esta etapa ya está «muy estandarizado».








