El Ayuntamiento de Elche ha decretado la demolición de la antigua Banca Peral, un edificio protegido, debido a su «amenaza de ruina inminente». La empresa propietaria, Quiles Vaquer SL, tiene menos de 24 horas desde la notificación para iniciar los trabajos, que deberán completarse en menos de un mes.

Además de la demolición, el consistorio ha ordenado el desalojo preventivo del bloque de viviendas colindante en un plazo máximo de un día. Los vecinos no podrán regresar hasta que un técnico certifique, en un máximo de siete días, la estabilidad estructural y la ausencia de riesgos.
La resolución municipal, consultada por Europa Press, también establece otras intervenciones urgentes a realizar en menos de 24 horas.
Corte y desconexión de todos los suministros del edificio para evitar riesgos eléctricos por filtraciones y acumulación de agua.
Mantenimiento de las protecciones existentes en la fachada para evitar desprendimientos a la vía pública.
Mantenimiento del vallado y cierre del paso en todo el frente del edificio.
Prohibición de acceso a todas las zonas interiores y a la cubierta de la antigua Banca Peral.
Una vez finalizados los trabajos, la propiedad deberá presentar un certificado técnico que confirme la correcta ejecución de las medidas y que no existe ninguna situación de riesgo inminente.
El Ayuntamiento ha advertido a Quiles Vaquer SL que el incumplimiento injustificado de estas órdenes, dentro del plazo establecido, conllevará medidas de ejecución forzosa, como la ejecución subsidiaria a costa de la empresa o la imposición de multas coercitivas que pueden ascender hasta un décimo del coste estimado de las obras.
La resolución será notificada a los interesados, al Servicio Territorial de Cultura y al Patronato del Palmeral, informándoles de los recursos legales disponibles.








