El incendio que ayer jueves se iniciara entre las poblaciones de Gátova, Altura y Segorbe, avanza sin freno hacia el norte de la Sierra Calderona, llegando a las puertas de la población de Soneja. Por el camino han sucumbido ya a las llamas más de 350 hectáreas.

Así, la Guardia Civil, ante el paso incontrolado de las llamas, se ha visto obligada a alojar una Masía cercana a Segorbe, en la que vive una matrimonio, y varias granjas.

El viento de componente noroeste, en rachas estables de 30 kilómetros por hora, complicaban a lo largo de la tarde las tareas de extinción de los más de 300 efectivos entre Unidad Militar de Emergencias (UME) y Consorcio Provincial de Bomberos. Para terminar de complicar las cosas, a las 21:20 la falta de luz obligaba a retirar los efectivos aéreos. No obstante, las previsiones de AEMET hablan de la posibilidad de entrada de aire húmedo procedente del litoral que podrían hacer que mejorara un tanto la situación.

El incendio, que ya ha cobrado tintes catastróficos al haber superado las 24 horas activos desde que fuera declarado el pasado miércoles a las 23:30, podría tener su origen, según informaba el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, en un rayo latente.








