Hoy comienza el juicio contra seis personas, cinco mujeres y un hombre ,por nueve delitos de abuso sexual, seis de ellos a menor de edad, y un delito de asociación ilícita a los que la Fiscalía acusa de formar parte de un grupo pseudorreligioso y sectario organizado en torno a la figura de un líder, ya fallecido, que ofrecía y sometía a sus miembros a terapias supuestamente sanadoras basadas en ritos sexuales.

El grupo comenzó en el año 1990 en Castellón, pero con el tiempo y ante el aumento de los miembros se trasladó a Vistabella donde se consolidó la comunidad en un inmueble de 700 metros cuadrados. Allí, según la Fiscalía, residían, temporal o permanentemente, los seguidores de la secta junto a sus familias.
El Ministerio Público sostiene que los procesados fueron piezas esenciales para los encuentros sexuales del líder con las menores de edad, que provocaban e incluso llegaban a presenciar los acusados.
La Fiscalía solicita penas que oscilan entre los 16 y los 76 años de prisión para los seis acusados por los delitos de abuso sexual y por formar parte de un grupo pseudorreligioso.








