La Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Castellón juzga este jueves 28 de abril a Fernando Miralles, expresidente del Club Deportivo Castellón, y a otro hombre, acusados de estafar a varias personas vinculadas con el club mediante la participación en varias inversiones.
Según mantiene la Fiscalía, el expresidente albinegro, nombrado en el año 2011, junto al otro procesado, ofrecieron a personas vinculadas con la entidad la participación en un producto llamado ‘Programa de inversión de alto rendimiento’, en el que prometían rentabilidades por encima de la media.
Las cuatro víctimas, entre ellas el entrenador del equipo, confiaron en la solvencia y experiencia profesional del procesado e ingresaron diferentes cantidades, entre 50.000 y 150.000 euros, en la cuenta bancaria del entonces presidente, sin que llegaran a obtener el beneficio prometido.
La acusación pública solicita provisionalmente una pena de seis años de prisión para cada uno de los encausados a los que considera autores de un delito de estafa agravada, además de una indemnización de 350.000 euros para las personas estafadas.
Se trata del tercer expresidente del club albinegro que se sienta en el banquillo, al menos en la última década: En 2013, el que también fuera presidente de la entidad, José Laparra, fue condenado a seis meses de prisión por asaltar la casa de una pitonisa a la que había encargado un conjuro de amor que no había surtido el efecto deseado.
El precedente más reciente es el de David Cruz, denunciado por José Manuel García Osuna, por el impago de un paquete accionarial que dio el control del club a Cruz entonces. El juez dio la razón a Osuna, que en principio podía reclamar la titularidad de las acciones, vendidas ya por Cruz a Vicente Montesinos, pero las posteriores ampliaciones de capital diluyeron aquel paquete accionarial a un porcentaje menor del 1%.








