El alcalde de València, Joan Ribó, ha salido hoy al ‘rescate’ del concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, para reafirmar la colaboración del consistorio con la asociación Stop Accidentes e intentar reducir los accidentes de tráfico en la ciudad. Y es que el informe del propio consistorio señala que en sólo un año han aumentado los accidentes de tráfico en un 8%.
Casualidades se dan pocas, y este aumento se produce justo el año en el que se han tomado medidas cuanto menos controvertidas como la supresión de las pasarelas de la avenida del Cid -que han centrado gran parte de las reclamaciones de los ciudadanos en estos últimos meses-, la duplicidad entre los carriles bicis en y sobre el antiguo cauce del Túria en muchos tramos -reduciendo así el número de carriles para el tráfico rodado-, los polémicos y sucesivos cambios de dirección en la avenida del Oeste, etc.
Declaraciones y consignas como las de volcar la responsabilidad de este aumento de siniestralidad en la ciudadanía, tampoco han contribuido precisamente a serenar los ánimos en este área. Quizás por eso la participación del alcalde Ribó a la hora de salir ante los medios a poner sobre la mesa la más que necesaria reacción ante las cifras expuestas, no es ni mucho menos un tema menor ni por supuesto responde a motivaciones intrascendentes. De hecho, lo primero que ha deslizado el alcalde en sus declaraciones es que la mejora de estas estadísticas pasan necesariamente por la pacificación del tráfico y fomentar el respecto de las normas de circulación entre la ciudadanía, sobre todo, de los límites de velocidad.
«La velocidad es un elemento clave sobre todo para reducir la gravedad de los accidentes y es muy importante que en la ciudad se pacifique el tráfico y se respeten las normas», ha destacado Ribó después del encuentro con la presidenta de la asociación Stop Accidentes, Ana Novella, y otros representantes de esta, en la que se han intercambiado consideraciones y aportaciones para continuar «el trabajo conjunto» y tomar nuevas medidas en la pacificación del tráfico.
Por su parte, Novella ha recordado la necesidad de trabajar con el consistorio para reducir la falta de conciencia entre la ciudadanía en un momento en el que «muchos más agentes están integrados en la ciudad», como por ejemplo, peatones, vehículos, bicicletas, patinetes eléctricos y otros dispositivos de movilidad. «Si cada uno respetara lo que tiene que hacer y su espacio, los accidentes no sucederían», ha expresado.
Además, otro de los temas del encuentro ha sido el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, que se celebra cada tercer domingo de noviembre y que se quiere emplear para potenciar la información tanto en la ciudad como en la Comunitat Valenciana y evitar así los accidentes de tráfico. «Queremos trabajar conjuntamente con la asociación Stop Accidentes para el Día Mundial porque pensamos que es un momento para hacer reflexionar a la gente que su actitud y participación en la reducción de accidentes es fundamental», ha indicado el alcalde.
Hallazgos arqueológicos en Bruges
A preguntas de los periodistas, el concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, ha indicado que los hallazgos arqueológicos en las obras del aparcamiento de la plaza de Bruges no cambian el plan del consistorio. De hecho, estos hallazgos, ha continuado Grezzi, «estaban previstos en el plan y se están haciendo ahora las labores de catalogación para ser retirados, y las obras continúan según el calendario previsto».
Los hallazgos en cuestión son de la época romana y corresponden a la necrópolis de la Boatella, tal y como se ha informado desde la Concejalía de Cultura. Además, el plan de obras de la plaza de Bruges ya contemplaba la posible aparición de hallazgos arqueológicos y, en ese sentido, se reforzó el equipo de arqueólogos para que en caso de que aparecieran no se afectara al calendario previsto.









